Las secuelas del cáncer infantil se prolongan 25 años |
| 08-08-2010 | Revisión en el Reino Unido |
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La buena noticia es que el cáncer infantil se cura en un elevado porcentaje de los casos. La 'cruz' de este panorama es que los niños que superan un tumor en su infancia siguen sufriendo un amplio abanico de secuelas años después de superar su enfermedad. El mayor análisis de esta población realizado hasta la fecha da las claves para seguir 'mimando' su salud una vez que abandonan la consulta de oncología.
Segundos tumores, problemas circulatorios y alteraciones respiratorias son los efectos secundarios a largo plazo más habituales a largo plazo, incluso pasados 25 años del diagnóstico, según la investigación que esta semana ve la luz en la revista 'Journal of the American Medical Association'.
Raoul Reulen y su equipo, de la Universidad británica de Birmingham, dispusieron de una amplia base de datos nacional para localizar a casi 18.000 chavales diagnosticados entre 1940 y 1991. Los propios autores reconocen que en las últimas décadas, los tratamientos oncológicos han evolucionado hacia mejor, lo que permite suponer que causan menos efectos secundarios y es probable que estas conclusiones puedan matizarse en la actualidad.
Una idea en la que coincide el doctor José Sánchez Toledo, jefe de Oncología Pediátrica del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. 'Hay que tener en cuenta el momento en que fueron tratados los pacientes'; además, añade, a la hora de personalizar el seguimiento a estos supervivientes, hay que tener en cuenta factores tan dispares como el tipo de tumor diagnosticado, la edad o la terapia recibida.
Pese a todo, el nuevo análisis no deja lugar a duda: quienes superan un cáncer en su infancia tienen una mortalidad 11 veces superior a la de la población general; e incluso transcurridos 45 años, ese riesgo se mantiene tres veces superior a la media. En este lapso de tiempo, aclaran los investigadores, las recurrencias del cáncer sólo explicarían un 7% de las muertes adicionales, mientras que los segundos tumores (diferentes del diagnosticado en la infancia) y los problemas cardiovasculares estarían detrás de otro 77%.
Sin quedarse sólo en la crudeza de las cifras, los investigadores subrayan que estos datos deberían recordar la importancia de cuidar la salud a largo plazo de quienes reciben un diagnóstico de cáncer en sus primeros años de vida. 'Nuestros datos deberían permitir reducir el elevado número de muertes prematuras, aunque será complejo encontrar fórmulas para ello', reconocen.
Algo que también subraya el especialista español: 'No hay que crear angustias innecesarias. En los grandes hospitales normalmente se controla a estos pacientes hasta que son adultos jóvenes, cuando pasan a unidades de adultos'. Aunque insiste: 'no todos los pacientes requieren un seguimiento tan estricto, lo importante es diseñar un control a la medida de sus necesidades'.
Por otro lado, la mejora en las técnicas de radioterapia y en los fármacos quimioterápicos que han experimentado los servicios de Oncología en las últimas décadas hace pensar que estas secuelas son cada vez menores, aunque es algo que no habrá que perder de vista para poder intervenir a tiempo.
Fuente: El Mundo
Prevención del cáncer colorrectal |
15-02-2010 | Suprimir el tabaco, moderar el alcohol, seguir una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo son los principales consejos para prevenir este tipo de cáncer |
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El cáncer colorrectal es el segundo tumor de mayor incidencia y con mayor tasa de mortalidad en España, detrás del cáncer de pulmón en varones y de mama, en mujeres. Pero hay factores que ayudan a prevenirlo. Evitar el consumo de alcohol y tabaco, seguir una dieta equilibrada y mantener una vida activa conforman la lista de buenas prácticas.
En 2006 murieron 13.101 personas por cáncer colorrectal, una cifra que representa el 12,9% del total de muertes por cáncer durante todo ese año. Ésta es una de las principales conclusiones de un estudio publicado en la revista 'European Journal of Cancer Prevention'. La investigación analiza las causas de estas desigualdades y busca una posible relación con cambios en la dieta (carnes rojas, pescado, vegetales), en el consumo de alcohol y tabaco, y en el ejercicio físico o sedentarismo. La buena noticia es que la incidencia de estos tumores se puede reducir. Basta con llevar un estilo de vida saludable. Suprimir el tabaco, moderar el alcohol, seguir una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo son algunos de los pilares básicos de la prevención.
Alcohol y tabaco, principales responsables
Entre los responsables del aumento de este tipo de tumores destaca el consumo de tabaco y alcohol. Hay evidencia científica acerca de la relación entre el tabaquismo y un mayor riesgo de desarrollar pólipos colorrectales y cáncer: entre el 12% y el 21% de los casos de cáncer colorrectal podrían atribuirse al tabaquismo. 'En España, el consumo de cigarrillos ha aumentado de forma evidente hasta finales de los ochenta, con una estabilización a partir de finales de los noventa' apunta el autor principal del estudio e investigador de la Universidad de Sevilla, Luis María Béjar.
El consumo de alcohol también creció hasta comienzos de los años ochenta, seguido más tarde de una bajada lenta. Los hábitos dietéticos, con un elevado consumo de carnes rojas en detrimento de una dieta rica en vegetales, y el sedentarismo, son otros factores implicados que subrayan los especialistas.
Una bacteria implicada
Un grupo de investigadores de la Universidad John Hopkins (EE.UU.) ha descubierto una bacteria que podría estar implicada en el desarrollo de cáncer de colon. El estudio se ha publicado en la revista 'Nature Medicine'. Los científicos sostienen que 'Bacteroides fragilis', que puede provocar cuadros de gastroenteritis y que se localiza en el intestino de niños y adultos de todo el mundo, sería también la responsable de algunos casos de este tumor.
Niveles más elevados de vitamina D en sangre se relacionan con un riesgo menor de padecer cáncer de colon
Para el estudio, se infectaron con la bacteria varios ratones mutantes en un gen denominado APC, que se relaciona con el desarrollo tumoral. Al cabo de poco tiempo, los animales tuvieron diarrea e inflamación de colon. En una semana, desapareció la diarrea pero persistió la inflamación y se formaron pequeños tumores. Un mes después, los ratones habían desarrollado cáncer.
Por otro lado, se trató otro grupo murino con una cepa no tóxica de la misma bacteria y el resultado fue que los ratones no desarrollaron ni diarrea ni tumores. Los autores consideran que la bacteria provoca una inflamación de nivel bajo pero persistente en el tracto digestivo. De este modo, con el paso del tiempo, el material genético de las células epiteliales puede resultar dañado y provocar el desarrollo de tumores.
Prevención con vitamina D
Otro campo de investigación en la prevención del cáncer de colon radica en la relación entre esta patología y la vitamina D. Investigadores del Instituto Catalán de Oncología (ICO) han publicado un trabajo en el 'British Medical Journal', en el que han participado más de medio millón de personas. En el estudio, se analizaron los niveles de vitamina D en sangre y el número de personas que desarrollaron cáncer de colon. Las conclusiones son claras: las personas con niveles más elevados de vitamina D registraron un 40% menos de riesgo de padecer cáncer de colon.
FALTA DE VITAMINA D Y METÁSTASIS
El Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha hallado la posible relación entre la vitamina D y el desarrollo tumoral. Un trabajo publicado en el 'Journal of Cell Biology' explica que la vitamina D ayudaría a evitar el cáncer por dos vías.
En primer lugar, es activadora de los genes que codifican las E-cadherinas, proteínas que participan en las uniones entre células y que están relacionadas con el desarrollo tumoral, ya que su ausencia facilita la migración celular. Este hecho conlleva un aumento en el número de metástasis (reproducción o extensión de un tumor a otra parte del cuerpo). En segundo lugar, la vitamina D inhibe algunas proteínas que participan en la activación del citoesqueleto, un conjunto de polímeros celulares necesarios para la división y la migración de la metástasis. Si se bloquea el citoesqueleto de las células cancerígenas, se impide que éstas se puedan dividir y desplazar.
Fuente: Consumer Eroski
Cómo cuidar al paciente que supera un cáncer |
10-02-2010 | * En nuestro país se diagnostican cada año más de 165.000 tumores
* Casi un 60% de los pacientes logrará sobrevivir más de cinco años
* Este escenario de largos supervivientes plantea nu |
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Mire a su alrededor. Fíjese en tres o cuatro personas que tenga cerca. En casa, en la oficina, en el autobús... Si las estadísticas no mienten, una de ellas sufrirá un cáncer a lo largo de su vida. Su pronóstico dependerá del tipo de tumor que le diagnostiquen, de la rapidez con que le detecten la enfermedad, de su edad, sexo, perfil genético... En algunos casos, la ciencia puede felicitarse de haber convertido el cáncer en una enfermedad crónica, con décadas de supervivencia por delante. En otros, desgraciadamente, el cangrejo que ya describieron los griegos hace miles de años sigue escondiendo numerosos misterios y apenas es posible arañarle unos meses de vida.
A pesar de lo que muchos lectores pudiesen pensar por casos cercanos o conocidos, el perfil del paciente con cáncer en España es el de un varón de unos 63-64 años con un tumor de pulmón, próstata o colon. Si es mujer, tendrá unos 62 años y su diagnóstico será de mama (seguido del colon). Para ellas, las estadísticas arrojan unas cifras de supervivencia cercanas al 60% cinco años después del diagnóstico (lo que significa que seis de cada 10 saldrán adelante). Para los varones, y puesto que los tumores más habituales en ellos son más agresivos, la supervivencia se reduce al 42-44%.
Esta 'ensalada' de números (unos 165.000 casos nuevos al año en España) esconde tras de sí décadas de avances científicos, que han permitido arrebatarle a la enfermedad el sanbenito de 'condena a muerte' que arrastraba hace no tanto tiempo. Los métodos diagnósticos han mejorado mucho y permiten detectar tumores milimétricos que antes hubiesen pasado desapercibidos; las cirugías son ahora menos mutilantes y la radioterapia, más precisa. Además, los oncólogos cuentan con varias líneas de tratamiento para ir atacando la enfermedad por distintos flancos a medida que vaya reapareciendo, guardándose 'ases en la manga' para no malgastar todo el arsenal desde el principio.
'Además, hemos mejorado mucho la organización de nuestros servicios de oncología, y disponemos de más profesionales y mejor formados para atender a nuestros pacientes', destaca el doctor Emilio Alba, jefe de servicio del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga y presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). 'En muchos hospitales españoles disponemos ya de equipos multidisciplinares -integrados por oncólogos, cirujanos, ginecólogos, radioterapeutas-, y en ocasiones eso es mejor que disponer de la última tecnología', subraya.
Cuestiones por mejorar
Sin embargo, estas 'luces' no pueden hacer olvidar que aún hoy miles de personas mueren a causa de un tumor en todo el mundo (en España fueron 98.000 en el año 2006, según el Centro Nacional de Epidemiología), que algunos pacientes pierden su trabajo por culpa del diagnóstico, que hay quien queda gravemente afectado por secuelas físicas y psicológicas o que recibe un tratamiento diferente según en qué comunidad autónoma resida. El nuevo paciente con cáncer puede llegar a convivir con su enfermedad durante décadas, y los servicios sanitarios aún están aprendiendo a manejar a estos largos supervivientes.
'Hemos logrado estabilizar la enfermedad en el tiempo, y debido a esta cronificación, el cáncer se ha convertido en algo más complejo de manejar', explica a ELMUNDO.es Albert Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes y conocedor en primera persona de la enfermedad. Por eso, en su lista de cuestiones pendientes de mejorar sitúa sobre todo el manejo de los efectos secundarios. 'El largo superviviente del cáncer necesita un buen médico de cabecera, porque es un paciente más complejo que antes', explica este especialista en epidemiología. Es probable que sea una persona polimedicada, que acumule en su historial cuatro o cinco líneas de quimioterapia en los últimos años, algunas de ellas con efectos perjudiciales para el corazón, que tenga el colesterol alto, osteoporosis... o que sea hipertenso y diabético.
Este problema no existía antes, pero ahora se calcula que el 3% de la población es un superviviente del cánce
'Es verdad que estamos caminando por un sendero que apenas empezamos a transitar', reconoce el doctor Alba. 'Este problema no existía antes, pero ahora se calcula que el 3% de la población es un superviviente del cáncer, y eso nos obliga a detectar y atender a tiempo otros problemas de salud', explica este especialista, que reconoce que no siempre los lazos entre el oncólogo y el médico de cabecera están bien estrechados en nuestro país.
Otra sombra de duda que apunta Jovell es la existencia de un tratamiento homogéneo en toda España. 'En el caso de algunos fármacos de nueva aparición, hemos detectado que algunos hospitales han tardado más en incorporarlos que otros', denuncia el representante de los pacientes. Sin embargo, como reconoce el coordinador de la Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud, el doctor Josep María Borrás, es difícil cuantificar cómo están repercutiendo estas disparidades en el pronóstico.
'Los registros regionales nos permiten ver, por ejemplo, que hay más casos en Asturias, Navarra o Tarragona; y menos en Cuenca o Albacete', explica el doctor Borrás, responsable a su vez del Plan Director de Oncología de Cataluña, 'pero más allá de la incidencia, no tenemos datos exactos de supervivencia, porque es una cuestión más difícil de medir'. Aún así, reconoce, uno de los objetivos de los próximos años es mejorar este tipo de registros provinciales para tener una fotografía más precisa del cáncer en España que incluya, por ejemplo, los datos de grandes metrópolis como Madrid o Barcelona de las que hoy por hoy no existen cifras precisas.
Por todo ello, el presidente de la SEOM es cauto a la hora de decir que el cáncer se ha cronificado. 'Hemos asistido a avances importantes en mama, colon y otros tipos más infrecuentes como los linfomas o leucemias; pero en otros casos, como los cánceres de pulmón o del sistema nervioso central, tenemos aún mucha tarea pendiente por delante'.
El 'sueño' como reconoce la doctora Marisa García de Paredes, oncóloga y asesora de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), sería encontrar un 'glivec' para cada tipo de tumor. Es decir, una pastilla como la píldora naranja que hace unos años cambio el rumbo de la leucemia mieloide crónica, y que se considera el paradigma de los tratamientos individualizados. 'En algunos tumores seguimos anclados en quimioterapias de hace 30 años', reconoce esta especialista, que forma parte de la primera generación de oncólogos españoles, que empezó su residencia en el año 1980.
Cuidar también de la mente
La doctora María Lomas, oncóloga del hospital de Jaén, resume bien la evolución psicológica que sufre un paciente con cáncer en el tiempo. 'La primera preocupación al conocer el diagnóstico es el temor a morir, no tanto por ellos mismos como por su familia; sobre todo sus hijos. Un temor que se manifiesta más en las mujeres que en los hombres', explica. En un segundo momento, cuando termina el tratamiento y empiezan las revisiones, el temor que más preocupa a la mayoría tiene forma de recaída: '¿Volverá el cáncer?'.
Precisamente, explica, el hecho de que estas personas estén sujetas a tratamientos tan largos, que les llevan a visitar el servicio de oncología con frecuencia, o a iniciar de nuevo la ruleta cuando el cáncer se daba por superado, obliga a estrechar especialmente la atención psicológica al enfermo. 'Mantener la cabeza en su sitio es uno de los retos más grandes', resume esta especialista de la SEOM; 'vivir con la incertidumbre de la enfermedad y ese desgaste del día a día es uno de los aspectos que más admiro de mis pacientes'. Otro miedo de reciente aparición, coincidiendo con una mejor información, tiene que ver con la posibilidad de transmitir la enfermedad a los hijos por medio de la genética. Pese a que sólo un 5%-10% de los tumores tienen carácter hereditario, ésta es una de las cuestiones más repetidas hoy en día en las consultas.
Entre un 20%-30% de los pacientes con cáncer pueden llegar a desarrollar un cuadro depresivo
'Es difícil establecer reacciones generales, porque varían mucho de unos individuos a otros', explica por su parte Eva Béjar, psico-oncóloga de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC); 'pero lo normal es sufrir un 'shock' emocional inicial y tardar algún tiempo en asimilar la noticia'. El problema puede aparecer cuando esos sentimientos no se evaporan, sino que se incrementan con el tiempo y derivan hacia algún tipo de trastorno psicológico. 'Las estadísticas indican que entre un 20%-30% de los pacientes con cáncer pueden llegar a desarrollar un cuadro depresivo y hasta un 50%, síntomas ansiosos', relata esta especialista que rebaja un poco estas cifras a tenor de su experiencia. A pesar de ello, reconoce, no es extraño que se subestime la importancia de estos sentimientos y se pasen por alto algunos síntomas graves.
Tal vez tenga algo que ver con esto el hecho de que muchos servicios de oncología aún no están preparados para atender estas cuestiones, y gran parte de la atención psicológica a los pacientes con cáncer recae en las asociaciones de afectados, como la propia AECC.'Aunque cada vez hay más coordinación, aún es un servicio en desarrollo', reconoce Béjar.
Como resume la doctora Lomas, la mayor parte de los pacientes oncológicos está deseando retomar su vida cotidiana cuanto antes; y volver a trabajar es uno de sus anhelos más fuertes para 'alejarse' del cáncer. 'Éste es un tema escondido, pero estamos detectando ciertos casos de discriminación laboral, despidos muy sutiles', denuncia Albert Jovell; 'por eso muchos pacientes jóvenes reclaman urgentemente volver a trabajar porque temen ser víctimas de este tipo de exclusión social'. Y aunque han salido a la luz pública algunos casos puntuales, no existen cifras fiables de cuántas personas han podido sufrir esta experiencia. 'Es algo traumático', reconoce el doctor Alba; 'ya no sólo por los despidos, sino porque algunas personas no pueden retomar el mismo trabajo que hacían antes de la enfermedad por las secuelas del tratamiento'. El ejemplo del linfedema, que se origina después de vaciar los ganglios de la axila, y que impide a muchas mujeres volver a cargar peso, es el caso más representativo.
Es cierto, admite Jovell, que socialmente se ha experimentado en los últimos años un importante fenómeno de desestigmatización, que facilita el día a día de los enfermos. La aparición en escena de caras famosas que han dado a conocer su enfermedad públicamente y la llegada de algunos medicamentos que pueden tomarse en casa en forma de pastillas, sin necesidad de ir al hospital a 'engancharse' al gotero, también han favorecido esta normalización.
La doctora García de Paredes conoce de primera mano ese cambio social gracias a sus casi 30 años de experiencia: 'Antes ni siquiera se podía nombrar. Ahora el cáncer ya no es sinónimo de muerte. Hoy en día hay más información, más esperanza y el hecho de que haya pacientes que sobreviven a su diagnóstico durante 20 años ayuda a otras personas a afrontarlo mejor, a saber a qué se va a enfrentar'.
Fuente: El Mundo
Una nueva familia de fármacos contra el cáncer de pulmón funciona en el laboratorio |
| 09-01-2010 | FASE EXPERIMENTAL |
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La sustancia, experimental, solventaría las resistencias a los inhibidores de EGFR.
El diseño de los nuevos fármacos contra el cáncer se parece mucho al trabajo de un miniaturista, ajustando piezas capaces de encajar en las células tumorales para bloquearlas. Un nuevo estudio publicado en la revista 'Nature' demuestra que este conocimiento de la célula puede traducirse en el desarrollo de un nuevo tratamiento contra el cáncer de pulmón.
Hasta ahora, los pacientes con un tumor de pulmón de células no pequeñas que además son portadores de una mutación en el gen EGFR se beneficiaban de la acción de una familia de fármacos específica: erlotinib y gefitinib. Estos medicamentos, denominados inhibidores del EGFR, están diseñados para ocupar un hueco en la célula tumoral destinado en realidad para otra molécula. Al impedir a esta pieza ocupar su sitio y enviar señales para que el cáncer se divida, los medicamentos logran su misión de detener el crecimiento del tumor.
Sin embargo, transcurrido cierto tiempo (una media de ocho meses aproximadamente), la célula es capaz de zafarse de este mecanismo de control y seguir creciendo a pesar de los fármacos. Lo que ahora han descubierto en un laboratorio de la Universidad Dana Farber (la misma donde se desarrollaron los primeros inhibidores de EGFR hace menos de cinco años), es una segunda generación de fármacos capaces de evitar la aparición de estas resistencias.
De momento lo han probado únicamente en células tumorales y en ratones de laboratorio, por lo que es pronto para decir si surtirán el mismo efecto en pacientes, pero sus primeros datos son positivos. El nuevo compuesto (que se adhiere con más firmeza a una proteína para bloquear la división celular) ha resultado ser hasta 100 veces más potente que erlotinib y gefitinib en líneas celulares. Además, el llamado WZ4002 (es demasiado pronto aún para que tenga un nombre comercial) ha demostrado una toxicidad hasta 100 veces menor, debido a que su acción se limita a las células tumorales y no a las sanas.
Pasi Jänne, que ha dirigido esta investigación, subraya el trabajo multidisciplinar que implica desarrollar un trabajo de este tipo, para ajustar la estructura de un fármaco a un defecto específico de ciertos pacientes y señala que es un buen ejemplo de que las instituciones académicas también pueden tener un papel importante en la creación de nuevos medicamentos.
Fuente: El Mundo
Cuando el cáncer se cruza en la adolescencia |
| 09-01-2010 | ENTRE NIÑOS Y ADULTOS |
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Marta tiene 13 años. Gema, 18. José Luis ya ha superado la veintena. Los tres acumulan entre sí cientos de horas de hospital, decenas de ciclos de 'quimio' y muchas lágrimas vertidas. Si ser adolescente no es fácil ya de por sí, un diagnóstico de cáncer complica mucho las cosas. Y a pesar de que en los países desarrollados se diagnostican unos 350.000 tumores al año entre los 15 y 29 años, no todos los hospitales españoles tienen unidades especializadas para ellos.
La palabra leucemia no le sonó extraña a Marta cuando la oyó por primera vez, la asociaba con los niños sin pelo que salían en la tele de vez en cuando y, de refilón también, con el cáncer de mama que tuvo su madre hace unos años. Su vida ha dado un giro de 180 grados desde entonces, tuvo que cambiar las aulas por los pasillos del hospital y a sus amigas de siempre por chicas como Noelia, su mejor amiga en la planta de Oncología del Hospital 12 de Octubre de Madrid.
A pesar de que acaba de someterse a una transfusión de sangre y el lunes le espera su próxima quimio, no pierde la sonrisa y dice que de mayor quiere ser periodista, o especialista en Educación Infantil (como su hermana Laura, de 18 años).
La adolescencia 'es una etapa muy especial de la vida, en la que se empieza a desarrollar la identidad personal', resume Iris García, psicooncóloga de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). En ese sentido, el cáncer supone un mazazo en muchos aspectos. 'Pierden intimidad e independencia y se ven obligados a depender todo el tiempo de sus padres y de los médicos', resume esta especialista.
Las rutinas del hospital también les alejan de las aulas y de sus compañeros de pupitre durante muchos meses. 'Tienes las defensas tan bajas que no puedes ni ir al instituto', recuerda ahora Gema, que terminó su última quimio hace dos años. Como ella, muchos chicos de su edad suplen esas ausencias con profesores particulares que les dan clase en el hospital o bien en su propia casa, para que no tengan que repetir curso.
Familia y amigos
Aún así, añoran la normalidad, la rutina... 'Cuando todo acabe quiero salir con mis amigas otra vez como si no hubiese pasado nada', sueña Marta en voz alta. 'Yo no quería que las cosas cambiaran. El día antes del diagnóstico había estado con mis amigas en una discoteca', dice por su parte Gema, que ahora vuelca su experiencia como voluntaria de la Fundación Aladina, creada por Paco Arango específicamente a adolescentes con cáncer.
Si en algo coinciden las dos, como José Luis (que conoció su diagnóstico a los 22 años: sarcoma de Ewing), es en que la caída del cabello es uno de los momentos más traumáticos del proceso. A esa edad, lo explica Iris García, le conceden mucha importancia a la apariencia, y cualquier cosa que les diferencie de sus pares se convierte en un problema. Eso provoca que incluso en algunos casos los chicos incumplan las terapias con la intención de evitar esas secuelas.
Caída del cabello
'Yo tenía el pelo super largo, me encantaba, y es por lo primero que pregunté', reconoce Gema, que aún recuerda cómo aparecían en su almohada los mechones después de cada ciclo. Marta dice que ella ya se va acostumbrando a su nueva peluca de media melena, aunque ya sueña con el momento en que pueda volver a hacerse peinados. 'Mi hijo hasta pensó en comprarse una peluca, pero al final su hermana le quitó la idea porque le dijo que se le podía caer mientras jugaba con los colegas', explica desde otro punto de vista Juan Carlos, el padre de Carlos, a quien le diagnosticaron un sarcoma de Ewing a los 17 años. El invierno vino en su ayuda en forma de gorros y, cuando se quiso dar cuenta, el cabello había vuelto a salir.
Como explica la psicooncóloga, el diagnóstico no sólo impacta en el paciente, sino en toda su familia y grupo de amigos y compañeros de colegio. Juan Carlos aún recuerda la sensación de que se le venía el hospital encima cuando conoció el diagnóstico de su hijo. Él y su mujer, María Elena, aún toman algunas pastillas. 'Es normal que a los padres les genere mucha ansiedad, y agradecen cualquier ayuda', añade la psicóloga especializada de la AECC. 'Pero no en todos los casos es necesaria la ayuda profesional'.
Para María Elena, lo más difícil es que su hijo vuelva a salir por las noches con sus amigos, después de pasar enclaustrado todo el tratamiento por recomendación de los médicos. Sus miedos son comunes a muchos padres, y la psicóloga advierte que es algo natural.
Los especialistas también recomiendan crear un clima de confianza en casa, 'en el que el chico sienta que no se le oculta información y que puede plantear abiertamente sus miedos'. Evitar la palabra cáncer, engañarles y esconderles información tampoco tiene sentido en la era de internet. Además, es conveniente hacer partícipes de la enfermedad a los profesores y compañeros de clase. 'Muchas veces el adolescente tiene vergüenza, no quiere llamar a sus amigos de siempre y ellos no se atreven a llamarle porque no saben cómo hacerlo'.
'Yo al principio no quería que nadie supiera nada», recuerda Gema, «pero un día quedé con mis amigas para contárselo'. Para Marta, el hospital ha sido un sitio donde ha podido hacer nuevos amigos. Mientras que para José Luis fueron sus padres, novia y colegas quienes ejercieron la labor de psicólogos y acompañantes en el hospital. Para él, como para muchos otros adolescentes que atraviesan este trance, la vida tiene otro color después de superar el cáncer. 'Ahora soy más hombre', presume.
Fuente: El Mundo
¿Quién cuida el corazón de los pacientes con cáncer? |
| 09-01-2010 | SECUELAS DE LOS TRATAMIENTOS |
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Las antraciclinas, Herceptin o el cisplatino se encuentran entre los más cardiotóxicos.
En un futuro imaginario, una nueva especialidad médica podría hacerse un hueco en los pasillos de los hospitales: la cardio-oncología. Aunque lo más realista, como apunta un nuevo trabajo publicado en las páginas de la revista 'The Journal of the National Cancer Institute', es pedir a los cardiólogos y a los oncólogos que trabajen juntos para proteger el corazón de los pacientes con cáncer, que sufre importantes secuelas por culpa de algunos de los fármacos oncológicos.
La cardiotoxicidad es uno de los efectos adversos mejor conocidos de algunas quimioterapias (y fármacos específicos contra el cáncer de mama, como Herceptin). Y sin embargo, a pesar de ello, no existen aún guías claras sobre cuál debe ser el seguimiento y vigilancia de los pacientes que pasan por estos tratamientos para evitar posibles complicaciones.
Adriana Albini, al frente del servicio de Investigación del Instituto Multimédica de Milán, ha llevado a cabo una revisión de la literatura médica para tratar de desentrañar qué fármacos son los que provocan más secuelas cardiacas, cómo se puede identificar a los pacientes de mayor riesgo y qué podría hacerse en el futuro en el terreno de la prevención.
Sus palabras en el último JNCI son una llamada de atención para que oncólogos y cardiólogos trabajen juntos, en equipos multidisciplinares capaces de evaluar a los pacientes desde que se les diagnostica el cáncer hasta que abandonan la consulta de oncología y deben empezar su seguimiento.
Un problema creciente
Porque, como ellos mismos indican, con el envejecimiento de la población, el diagnóstico cada vez más precoz de muchos tumores y la larga supervivencia que se consigue hoy en día con los tratamientos, este problema no hará sino aumentar en el futuro.
Como explica a ELMUNDO.es el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Emilio Alba, habría que distinguir entre los pacientes jóvenes o de mediana edad que pueden sufrir problemas de corazón a largo plazo como consecuencia de ciertos fármacos; o los ancianos que ya tienen alguna patología cardiovascular de base cuando se les diagnostica un tumor.
Mientras en el primer grupo es fundamental la prevención 'y de ser capaces de montar un sistema de asistencia inteligente para prevenir y detectar a tiempo las complicaciones'; en el caso de pacientes cardiacos, 'hay que saber ajustar los tratamientos contra el cáncer para evitar administrarles los fármacos más cardiotóxicos y aquilatar bien el balance entre riesgos y beneficios'.
El doctor Alba reconoce que en España aún no está bien interiorizado esa cuestión 'y tenemos que conseguir que los pacientes salgan de nuestras consultas [de oncología] conociendo estos riesgos y sabiendo que deben vigilarse'. A menudo, añade, un buen control en las consultas de atención primaria puede ser suficiente.
'Los oncólogos de hoy en día deben estar atentos para evitar complicaciones cardiovasculares; mientras que los cardiólogos deben estar preparados para ayudarles a elegir la mejor opción de terapia', concluye Albini. De hecho, coincidiendo con este artículo, otra investigación publicada en las páginas de la revista 'British Medical Journal' alerta de que los niños tratados de un cáncer pueden tener problemas de corazón incluso transcurridos 30 años.
Por eso, ésta debe ser otra población en la que se recomienda una vigilancia estrecha (con revisiones cardiacas cada cinco años), para evitar que el daño cardiaco sea el precio a pagar por sobrevivir al cáncer.
Fuente: El Mundo
Alcohol y obesidad, dos grandes aliados del cáncer de mama |
| 09-01-2010 | ESTUDIOS EN SAN ANTONIO |
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Tomar más de tres copas a la semana aumenta un 30% el riesgo de recaídas
El exceso de peso también tiene un efecto negativo en la recuperación de estas pacientes
Han sido dos de los protagonistas del congreso de cáncer de mama que cada año por estas fechas se celebra en la localidad de San Antonio (EEUU). Sendas investigaciones han advertido del riesgo que supone para las pacientes con esta enfermedad tener sobrepeso y tomarse algunas copas de más.
Cada vez está más claro que ciertos malos hábitos de vida pueden empeorar el pronóstico de las mujeres con esta enfermedad; y aunque en el caso de la obesidad ya había algunos estudios previos que lo habían advertido, en el caso de las bebidas alcohólicas la relación no era tan evidente.
Para demostrarlo, un equipo de la división Kaiser Permanente (con sede en California, EEUU) evaluó a más de 1.800 mujeres que habían superado un cáncer de mama poco agresivo entre los años 1997 y 2000. Utilizando un cuestionario sobre sus hábitos con el alcohol, los investigadores observaron que aquellas que tomaban más de tres o cuatro bebidas alcohólicas a la semana tenían hasta un 30% mayor riesgo de recaídas.
Después de ocho años de seguimiento, el equipo dirigido por Marilyn Kwan observó que los efectos pernicioso del alcohol eran más evidentes en las mujeres postmenopáusicas o aquellas con sobrepeso; y se mantenía independientemente del tipo de bebida (aunque el vino era el que tomaban el 90% de las participantes; frente a los licores y la cerveza).
Obesidad y estrógenos
Precisamente la obesidad es la protagonista de otro de los estudios presentados en esta conferencia monográfica sobre cáncer de mama. Aunque ya se había observado en otras investigaciones, un seguimiento realizado a 54.000 mujeres durante 30 años ha confirmado que aquellas con un índice de masa corporal superior a 30 (lo normal oscila entre 20 y 25) tenían peor pronóstico que el resto.
Aunque no han ahondado en los mecanismos que pueden estar detrás de esta relación, Marianne Ewertz y sus colegas del grupo danés de cáncer de mama observaron que las mujeres obesas tenían peor respuesta al tratamiento y más riesgo de morir a causa de su enfermedad. Curiosamente, el índice de masa corporal no pareció ser un factor que influyese en las recaídas locales (en la misma mama).
Tampoco en el caso del alcohol los autores han indagado en los mecanismos biológicos que podrían explicar el peor pronóstico, aunque insisten en que las mujeres deben conocer estos datos para llevar una vida más sana que mejore su pronóstico tras el diagnóstico. 'Es posible que la obesidad promueva la formación de estrógenos y la proliferación de células tumorales; y que, asimismo, el alcohol tenga una acción directa en el metabolismo de esta hormona femenina que puede promover el crecimiento de algunos cánceres de mama', conclute Kwan.
Fuente: El Mundo
Más cerca de identificar los tumores de mama que podrían 'ahorrarse' la quimioterapia |
| 09-01-2010 | SEGUIMIENTO A 1.500 MUJERES |
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La clave está en el número de ganglios afectados y el perfil genético.
Si los oncólogos tuviesen una bola de cristal capaz de leer el futuro no tendrían que enfrentarse a un dilema que lleva años sin respuesta: ¿Qué mujeres con cáncer de mama pueden 'ahorrarse' la quimioterapia? ¿En qué casos esta terapia no añade ningún beneficio adicional al tratamiento estándar con estrógenos? Un estudio publicado en la revista 'The Lancet', coincidiendo con el mayor simposio de cáncer del mundo (que se celebra en San Antonio, EEUU), añade nuevos datos en este frente.
Hasta ahora, las pacientes postmenopáusicas que tienen un tumor de mama que responde a la acción de los estrógenos (un subtipo bautizado como hormono-dependiente) reciben como tratamiento estándar la quimioterapia seguida de un fármaco antihormonal durante cinco años para prevenir las recaídas: hasta hace poco mayoritariamente tamoxifeno y, ahora, sus 'sucesores', los inhibidores de la aromatasa.
Sin embargo, como explica el doctor Vicente Guillem, jefe del servicio de Oncología Médica del Instituto Valenciano de Oncología (IVO), los especialistas ya sospechaban que algunas de estas mujeres no reciben ningún beneficio adicional de la quimioterapia y podrían ahorrarse sus efectos secundarios sin poner en peligro su pronóstico.
Una investigación con más de 1.500 mujeres seguidas durante 10 años por especialistas de la Universidad de Loyola (en Illinois, EEUU) ha demostrado que es posible identificar a ese subgrupo de mujeres en función de su número de ganglios afectados y de su perfil genético.
En uno de los estudios que publican Kathy Albain y su equipo, del Breast Cancer Intergroup of North America, se demostró que añadir tamoxifeno tras la quimioterapia con antraciclinas (ciclofosfamida, doxorubicina y fluoracilo) reducía el riesgo de que el tumor volviese a reaparecer y sus probabilidades de morir por la enfermedad. Concretamente, el 60% de ellas estaba libre de recurrencia al cabo de 10 años, frente al 53% de las mujeres que habían tomado el tamoxifeno a la vez que la 'quimio' (en lugar de a continuación) y sólo el 48% de las que únicamente tomaron el antihormonal.
Cuatro o más ganglios afectados
Este beneficio era especialmente destacable en las mujeres con cuatro o más ganglios afectados y menores de 65 años; tal y como se confirmó posteriormente en un segundo trabajo mediante un análisis genético. Utilizando un test ya comercializado (Oncotype) capaz de analizar simultáneamente 21 genes de riesgo de cáncer, revisaron retrospectivamente las muestras de 367 de las mujeres.
Aquellas con un bajo índice de recurrencia según los resultados de esta prueba eran las que menos se beneficiaron de añadir quimioterapia a las hormonas. Y de nuevo, esta falta de eficacia coincidía con las mujeres que tenían menos de tres ganglios afectados por las células tumorales.
Como destaca Kathy Albain, no sólo es importante identificar a las mujeres que se beneficiarán de la quimioterapia, sino también a aquellas que podrían evitarse los efectos secundarios y el coste de este tratamiento. Y como destaca el doctor Guillem, la importancia de este estudio radica en que ha sido capaz de confirmar con una amplia muestra algo que los oncólogos ya intuían. 'Esto significa que en un amplio número de mujeres, con sólo entre uno y tres ganglios afectados, podría obviarse la quimioterapia'.
Como explica por su parte la doctora Lourdes Calvo, del servicio de Oncología del Hospital Juan Canalejo de la Coruña; los resultados del trabajo son esperanzadores, pero hay que tener en cuenta que se llevó a cabo hace 10 años, con un régimen de quimioterapia y hormonas diferente al actual.
Lo que sí vuelve a subrayar, añade, 'es que está claro que el cáncer de mama no es una sola enfermedad, y hay que valorar todas las características del tumor para ajustar el mejor tratamiento posible'. De momento, aclara, el test Oncotype se usa más en EEUU que en los países europeos, 'porque pese a su utilidad, no nos dice al 100% qué mujeres van a recaer'.
Fuente: El Mundo
La colonoscopia es mejor que la cápsula endoscópica en la detección del cáncer de colon |
17-07-2009 | Sin embargo, científicos aseguran que el método de detección menos invasivo de todos modos se muestra promisorio |
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Una investigación reciente de Bélgica sugiere que los investigadores tenían grandes esperanzas en una técnica de evaluación del cáncer mínimamente invasiva conocida como cápsula endoscópica, pero según parece es menos efectiva que la colonoscopia estándar para identificar pólipos precancerosos y cáncer.
Aunque pudo identificar muchas lesiones y cánceres, el bajo desempeño relativo de la endoscopia por cápsula, en la que el paciente se traga una cápsula diminuta y excretable que opera con baterías que cuenta con una cámara de video de dos lados, sugiere que, por ahora, la colonoscopia más invasiva debería seguir siendo el estándar dorado para la detección del cáncer colorrectal.
'Aunque este estudio muestra resultados alentadores, el uso de la cápsula para colonoscopia no se puede recomendar en este momento para la exploración del colon, señaló el Dr. André Van Gossum, autor líder del estudio, del departamento de gastroenterología del Hospital universitario Erasmo de la Universidad libre de Bruselas.
Los hallazgos aparecen publicados en la edición del 16 de julio de la New England Journal of Medicine.
En el estudio participaron 300 pacientes a los que se les había programado una colonoscopia en uno de ocho centros médicos porque o bien tenían antecedentes de cáncer de colon (cerca de la tercera parte de los pacientes) o bien se sospechaba que tenían la enfermedad (cerca de las dos terceras partes de los pacientes). Los pacientes se sometieron a endoscopia con cápsula y, luego de eso, a una colonoscopia convencional.
Los participantes tenían edades entre los 22 y los 84 (la edad promedio era cercana a los 59) y el 55 por ciento eran hombres.
Los investigadores determinaron que la endoscopia con cápsula, que no exige sedación, es en realidad una técnica segura y menos invasiva para visualizar el colon.
El equipo halló que técnicamente, la cápsula para el colon funcionó como se esperaba en cerca del 98 por ciento de los pacientes. La pastilla se consideró fácil de tragar y ninguno de los pacientes tuvo ningún problema excretándola. Cerca del 93 por ciento lo hizo dentro de las diez horas siguientes a la ingestión y antes de que se acabara la pila de la cápsula. En promedio, el tiempo de desplazamiento de la cápsula por todo el tracto gastrointestinal, desde la boca hasta el ano, se calculó en cuatro horas.
La mayor parte de los efectos secundarios se observaron como leves y pasajeros y no se relacionaron con la ingestión de la cápsula sino con los requerimientos de preparación intestinal. Estos requerimientos se han descrito como más extensos que la preparación para la colonoscopia y consisten en tragar líquidos diseñados para limpiar el colon y optimizar el movimiento y las imágenes obtenidas con la píldora.
La efectividad de la cápsula para el colon se relacionó directamente con lo bien que los pacientes habían limpiado su colon. La sensibilidad en la detección fue significativamente más baja entre los pacientes que tenían mala limpieza o aceptable, que entre los que tenían una limpieza excelente.
Además, el procedimiento de la píldora detectó únicamente el 64 por ciento de los pólipos de 6 mm o más grandes identificados con colonoscopia estándar. Además, con cáncer avanzado de tamaño similar, la exploración con cápsula capturó apenas el 73 por ciento de los adenomas detectados con colonoscopia.
Los investigadores anotaron que de 19 casos confirmados de cáncer de colon descubiertos con colonoscopia, apenas catorce se detectaron con la cápsula.
Por consiguiente, los autores concluyeron que la endoscopia con cápsula actualmente es un método de exploración inferior a la colonoscopia y abogaron por más investigaciones.
El carácter no invasivo de esta técnica tiene el potencial para estimular a más pacientes que son evaluados por cáncer de colon, aseguró Van Gossum. Con el tiempo, 'Las mejores tecnológicas, así como el protocolo adaptado para preparación de colon, podría incrementar la sensibilidad del nuevo método', anotó.
El Dr. Felice Schnoll-Sussman, director de investigación del Centro de salud gastrointestinal del Hospital presbiteriano de Nueva York (Centro médico Weill Cornell de la ciudad de Nueva York, aseguró que la cápsula tiene su valor, a pesar de deficiencias aparentemente significativas en la identificación de pólipos y de cánceres.
'Los resultados siguieron siendo admirables en cuanto a lo que las cápsulas de colon lograron identificar', observó. 'Además, aunque la preparación para el examen de la cápsula es más ardua que el de la colonoscopia, parece que la experiencia se vio como algo conveniente, seguro y tolerable'.
'Creo que en ciertas poblaciones de pacientes, los que no pueden someterse a una colonoscopia porque son muy difíciles de sedar o los que no quieren someterse a ella, esta podría ser una alternativa apropiada', dijo. 'Pero los pacientes tendrán que sopesar las opciones y reconocer que la precisión de la cápsula de detección para el colon es más baja'.
Fuente: HealthDay
Una cirugía eficaz casi al 100% para tratar algunos tipos de cáncer de piel |
13-07-2009 | La técnica de Mohs se aplica en los casos más agresivos de carcinomas basocelulares
Es el cáncer de piel más frecuente en la población blanca, pero no suele dar metástasis |
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Existe un tipo de cirugía con un éxito casi del 100% para el cáncer cutáneo. Lleva más de 20 años aplicándose en España y, actualmente, se realiza en 35 hospitales del país. No se utiliza en todos los casos, sólo en los más agresivos. Se conoce como cirugía micrográfica de Mohs.
A diferencia de la cirugía tradicional, consiste en quitar el tumor en capas. 'Cada capa se analiza en un microscopio y si se detecta tumor, se seguirá operando hasta que no queden evidencias del mismo', señala Julián Conejo-Mir, jefe de Dermatología del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla), uno de los centros hospitalarios donde esta técnica está implantada.
Cuando se opera por primera vez por la vía tradicional, según el especialista, 'se ven muy bien las delimitaciones del tumor, que se extrae 'en bloque' y, por lo tanto, hay un 90% de posibilidades de cura. El problema está en el 10% restante, cuando el tumor es más profundo de lo que parecía y es necesario volver a intervenir. Aquí el porcentaje de éxito se reduce a un 50%'.
En estos casos de recaída conviene utilizar la técnica de Mohs. También está indicada en los 'carcinomas basocelulares y espinocelulares con histología agresiva, tamaño grande y con localizaciones especialmente peligrosas, como alrededor del ojo, de la nariz, de las orejas y la boca', expone Luis Ríos Buceta, dermatólogo del Hospital Ramón y Cajal.
Las ventajas y, a su vez, las peculiaridades de este tipo de cirugía consisten, según Eduardo Nagore Enguídanos, jefe clínico del Instituto Valenciano de Oncología, en que 'se consiguen altos niveles de curación y el ahorro de tejido sano, porque sólo se quita el se está afectado'.
Horas de intervención
Y si la técnica ofrece mejores garantías, ¿por qué no sustituye a la cirugía convencional en todos los pacientes con cáncer cutáneo y en todos los hospitales españoles? Este proceso requiere unas cinco horas de intervención, dependiendo de las características de cada tumor. 'En una mañana, quizá podemos intervenir a dos pacientes. No podríamos tratar a todas las personas que lo necesitan. Se operaría a la décima parte. No compensa por el tiempo y, además, no hay que olvidar que el método habitual tiene un alto porcentaje de éxito, un 90%', puntualiza el doctor Conejo-Mir.
La mayoría de los hospitales que cuentan con esta técnica son de referencia en Dermatología. Tal y como afirma el doctor Nagore, 'es un método costoso. Requiere mucho personal, ocupar un quirófano durante bastante tiempo y especialistas entrenados'.
Los carcinomas basocelulares y espinocelulares aparecen en las zonas del cuerpo con mayor exposición solar, como la cara. 'El basocelular es el tipo de cáncer de piel más frecuente en la población blanca, pero no suele dar metástasis ni es causa de fallecimiento, como ocurre con el melanoma', añade Ríos Buceta.
e=2>Según Enrique Herrera, jefe de servicio de Dermatología del Hospital Clínico Virgen de la Victoria de Málaga, afecta a uno de cada cuatro mayores de 60 años, a una de cada tres personas que superan los 70 y a uno de cada dos mayores de 80'.
Con la técnica modificada, este tipo de cirugía tiene otras aplicaciones en un tipo de melanoma, el léntigo maligno. Pero su uso en estos casos aún está en discusión, ya que existe un protocolo muy estricto en el tratamiento de este cáncer cutáneo
Fuente: El Mundo
Un estudio español desvela un mecanismo clave en la acción antitumoral de la vitamina D |
09-07-2009 | EN TUMORES DE COLON
El siguiente paso será realizar ensayos que corroboren las virtudes de esta sustancia |
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¿Para qué sirve la vitamina D? Hace unos años, la respuesta automática habría sido: para evitar las enfermedades óseas, como la osteoporosis. Sin embargo, hoy en día se considera que este micronutriente es esencial para el buen funcionamiento global de nuestro organismo y la prevención de múltiples problemas de salud, como la diabetes o el cáncer. Este último tipo de patologías constituye el campo de investigación de un grupo de científicos españoles que acaba de descubrir una pieza clave para explicar los 'poderes' de la vitamina D3 frente a los tumores de colon.
La utilidad terapéutica de esta sustancia 'o de alguno de sus derivados se está probando actualmente en diversos ensayos, tanto solos como en combinación con distintos agentes quimioterápicos', explica Alberto Muñoz, del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols de Madrid, y uno de los autores del estudio que se publica en 'The Journal of Clinical Investigation'. Asimismo, se está analizando su uso como tratamiento preventivo, especialmente en personas con un alto riesgo de cáncer de colon, 'como los individuos con pólipos o con varios casos en la familia', añade el científico.
Su equipo ha comprobado, en colaboración con investigadores de la Universidad de Oviedo, que una proteína que habían identificado en un trabajo anterior, llamada cistatina D, es la responsable de una parte importante de la acción antitumoral de la vitamina D3. Sus conclusiones son el fruto de la experimentación con células de tumores humanos y muestras de tejidos normales y tumorales, así como ratones de laboratorio.
'Lo que se sabe hasta el momento es que la vitamina D3 tiene un efecto protector frente al cáncer. Ahora estamos intentando descubrir cuáles son sus dianas', explica una de las autoras del trabajo, Silvia Álvarez-Díaz.
En presencia de la vitamina D3, la proteína se encarga de 'ejecutar' cometidos que contribuyen a combatir los tumores de colon: frena su crecimiento y, probablemente, también interfiere en los mecanismos que permiten que el cáncer se extienda a otras partes del cuerpo (metástasis).
Pero los potenciales beneficios de la molécula van más allá, ya que la cistatina D es capaz de combatir las células tumorales por sí sola, sin que esté presente la vitamina D3. 'Por esta razón, también podría ser considerado un supresor tumoral', señala Álvarez-Díaz.
El próximo paso será, en palabras de la investigadora, 'descubrir su mecanismo de acción y establecer su ruta molecular', es decir, cuáles son los genes y proteínas que contribuyen a que ejerza sus funciones.
Cautelas
En cuanto a las aplicaciones médicas del hallazgo, Álvarez-Díaz se muestra cautelosa y precisa que habrá que esperar a que se realicen más estudios que 'confirmen que se trata de uno de los mediadores de la vitamina D'.
En todo caso, los resultados de este trabajo proporcionan nuevos argumentos para llevar a cabo ensayos clínicos en humanos que corroboren las virtudes terapéuticas y preventivas observadas en varios estudios epidemiológicos.
Por otro lado, se abre la vía al desarrollo de nuevos fármacos. En palabras de Muñoz, 'conocer cómo actúa un agente, en este caso natural, permite diseñar derivados más activos, identificar nuevas dianas de intervención farmacológica, proponer tratamientos combinados...'. Aunque advierte que 'hoy por hoy es imposible saber si los recientes descubrimientos se verán reflejados en el desarrollo de nuevos medicamentos', cree que es posible, 'ya que apuntan a que el aumento de expresión de la cistatina D tiene un efecto preventivo o protector frente al cáncer de colon'.
Teniendo en cuenta que se ha observado que los niveles de la proteína cistatina D se reducen durante la progresión de estos tumores, 'compuestos que eviten dicha disminución serán potenciales candidatos', opina el investigador, si bien precisa que, lógicamente, la propia vitamina D3 y sus derivados son los que tienen más probabilidades de convertirse en armas terapéuticas contra el cáncer.
Fuente: El Mundo
Desvelados los fundamentos genéticos de la metástasis del cáncer pulmonar |
| 03-07-2009 | Por El equipo de Joan Massagué -Madrid |
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El equipo de Joan Massagué en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center desvela en un nuevo estudio los fundamentos genéticos que causan la rápida metástasis del cáncer de pulmón al cerebro y los huesos, las principales localizaciones de la recaída en este tipo de tumores.
Los resultados del trabajo se publican en la edición digital de la revista 'Cell'. Los investigadores descubrieron que el mismo mecanismo molecular que participaba en la expansión del cáncer colorrectal es también responsable de proporcionar al cáncer de pulmón la capacidad para infiltrarse y colonizar otros órganos de forma inmediata y sin casi necesitar adaptarse al nuevo ambiente.
En el caso de otros cánceres, como el de mama, la recurrencia tiende a surgir años después de la remisión, lo que sugiere que sus células cancerosas necesitan tiempo para adquirir las características y capacidad para expandirse a otros órganos.
Los investigadores se plantearon que debido a que no todos los tumores de pulmón se han expandido antes de su diagnóstico y eliminación, la metástasis podría depender de algunas características añadidas más allá de las mutaciones que inician los tumores.
El equipo de Massagué utilizó la bioinformática para evaluar grandes conjuntos de muestras de tumores de pulmón y descubrieron que el mecanismo de señalización celular WNT era el único entre seis mecanismos evaluados que se encontraba más activo en tumores pulmonares que producen metástasis. También observaron que la hiperactividad de WNT se asociaba con características tumorales biológicas agresivas y una progresión mala, lo que sugiere que la metástasis está vinculada a una supervivencia pobre.
Según explica Joan Massagué, 'las mutaciones que activan el mecanismo WNT son una causa común del cáncer de colon pero los tumores de pulmón se inician por mutaciones en otros genes por lo que nos sorprendimos de que un mecanismo WNT hiperactivo pudiera ser el responsable de la metástasis en el cáncer de pulmón'.
El descubrimiento fue más tarde confirmado en experimentos con ratones que mostraron que las células del cáncer de pulmón con mutaciones que iniciaban el tumor en los genes KRAS y EGFR también dependían de un mecanismo WNT hiperactivo para la metástasis.
Los investigadores descubrieron después que dos genes, HOXB9 y LEF1, son activados por WNT y aumentan la capacidad de las células del cáncer de pulmón para invadir y reiniciar el crecimiento tumoral con rapidez. Estas funciones son necesarias para que las células cancerígenas puedan alcanzar otros órganos y son activadas por el mecanismo WNT en el tumor primario.
'Nuestros descubrimientos sugieren que el uso de los tratamientos que se dirigen al mecanismo WNT podría ayudar a prevenir que el cáncer de pulmón se asentara de forma repetida en los órganos vitales de los pacientes con riesgo de metástasis', concluye Massagué.
Fuente: Europa Press
Expertos destacan la importancia de la quimioterapia neoadyuvante para reducir el tumor de mama y c |
| 27-06-2009 | Distintos expertos internacionales se han reunido en Madrid para abordar las últimas novedades terapéuticas en cáncer de mama, destacando la importancia de aplicar quimioterapias neoadyuvantes en esta |
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De este modo, en el marco de la octava edición del
Madrid Breast Cancer Conference, el doctor Mitch Dowsett, del Royal
Marsden Hospital de Londres, informó de los últimos estudios con
hormonoterapia y quimioterapia realizados, centrados en la medición del
cambio experimentado por los biomarcadores poco después de iniciar el
tratamiento.
'La terapia neoadyuvante proporciona una oportunidad única y poderosa
para obtener material de biopsia antes, durante y después de los
tratamientos', aseguró este experto, destacando que así se consigue
medir la expresión de los biomarcadores en el estudio de la biología de
la enfermedad 'in vivo'.
El segundo simposio de la jornada se centró en la controversia sobre la
terapia hormonal adyuvante para pacientes premenopáusicas que provoca
la ausencia de datos de ensayos clínicos para indicar la forma adecuada
para el tratamiento de pacientes con receptor de estrógeno (ER)
positivo de cáncer de mama operable.
En lo referente a las pacientes postmenopáusicas, más del 80 por ciento
de los cánceres primarios de mama de éstas poseen esta mutación, aunque
en estos casos los inhibidores de aromatasa (IA) son más eficaces que
el tamoxifeno como terapia adyuvante inicial para estos pacientes.
Por último, los expertos se centraron en el tratamiento adyuvante del
cáncer de mama HER2 positivo, que ha evolucionado notablemente en los
últimos cuatro años gracias al tratamiento con trastuzumab, que Roche
comercializa con el nombre de 'Herceptin', ya que cuando se administró
simultáneamente o secuencialmente con la quimioterapia, demostró que
reduce el riesgo de recurrencia de la enfermedad en aproximadamente un
50 por ciento.
Los resultados de los primeros ensayos aleatorios también suscitaron
distintas discusiones en este foro, según explicaron los organizadores
en un comunicado, como las relativas al tratamiento de los pequeños
tumores de nodo negativo o a las preocupaciones acerca de la toxicidad
cardiaca.
Fuente: AZ Prensa
El diagnóstico del cáncer podría afectar la salud tanto física como mental |
14-06-2009 | Estudios muestran que el tratamiento también afecta la calidad de vida |
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Un diagnóstico de cáncer puede acarrear consecuencias tanto físicas como mentales en los años posteriores al tratamiento, según plantea un nuevo estudio.
Bryce B. Reeve del Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. y un equipo de investigadores analizaron la calidad de vida relacionada con la salud de 1,432 personas a partir de los 65 años de edad que fueron diagnosticadas con cáncer de próstata, mama, vejiga o riñón, cáncer de células no microcíticas, cáncer colorrectal o linfoma no Hodgkin entre 1998 y 2003. También examinaron datos similares de 7,160 personas que no tenían cáncer.
Hasta dos años después del diagnóstico, los que tenían cáncer reportaron una menor salud física en comparación con los participantes de la misma edad que no tenían cáncer, hallaron los investigadores. Las personas que tenían cáncer de próstata, colorrectal o de pulmón de células no microcíticas informaron sobre una reducción en la salud mental en comparación con el grupo de control sin cáncer, apuntaron.
'Esperamos que este estudio proporcione un estándar de comparación para evaluar la carga del cáncer sobre la calidad de vida relacionada con la salud así como una base para investigaciones e intervenciones clínicas futuras que busquen comprender y corregir estos efectos', escribió el equipo de Reeve.
El estudio aparece en la edición en línea del 9 de junio de la Journal of the National Cancer Institute.
En un segundo estudio de supervivientes de cáncer de próstata publicado en la misma revista, John L. Gore, de la Universidad de California en Los Ángeles, y sus colegas encontraron que la incontinencia urinaria era más común después de la prostatectomía que luego de la braquiterapia o de la radioterapia de haz externo.
La disfunción sexual afectó 'profundamente' a todos los grupos de tratamiento en los cuatro años posteriores a la terapia, apuntó el equipo de investigación.
'Estos resultados podrían guiar la decisión en la elección de tratamientos y en el manejo clínico de pacientes con problemas de calidad de vida relacionados con la salud después del tratamiento del cáncer de próstata localizado', escribieron.
La Dra. Pamela J. Goodwin y colegas apuntaron en un editorial acompañante que ambos estudios se agregan a la comprensión de los problemas en la calidad de vida de los pacientes de cáncer, pero tienen sus limitaciones.
En el primer estudio no participaron personas jóvenes con cáncer ni tampoco se especificó cuáles tratamientos del cáncer producían las reducciones más significativas en la calidad de vida, información que la gente podría usar para tomar decisiones respecto a sus tratamientos, apuntaron los editorialistas.
En el segundo estudio, los investigadores no abordaron el tratamiento multimodal, una tendencia creciente para los que tienen cáncer de próstata agresivo, ni el impacto sobre la calidad de vida, señalaron los autores.
'Se necesitan más investigaciones para entender mejor el impacto a corto y largo plazo del diagnóstico de cáncer y de su tratamiento sobre la calidad de vida general, sobre todo a medida que las pruebas de detección se hacen cada vez más comunes, nuestros tratamientos anticáncer mejoran y los pacientes viven más tiempo después de dicho diagnóstico', escribieron.
Fuente Medline Plus
Una investigación descubre la mutación genética que origina un raro cáncer de ovario |
11-06-2009 | UN TIPO DE TUMOR POCO FRECUENTE
* Se trata de los tumores de células granulosas, que representan el 5% de los casos
* Este hallazgo mejorará el diagnóstico y el diseño de futuros tratamien |
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El cáncer de ovario de células granulosas representa sólo una minoría, apenas un 5%, de todos los tumores ováricos que se diagnostican en el mundo. Sin embargo, conocer las alteraciones genéticas que se esconden detrás de su aparición puede tener importantes implicaciones para las mujeres que lo sufren. Un estudio internacional publicado en la revista 'The New England Journal of Medicine' aporta algunas pistas.
A diferencia de la mayoría de los tumores del ovario, que se originan en las células epiteliales que recubren este órgano, el cáncer de tipo granuloso tiene lugar en las células estromales. Éstas, no sólo componen el tejido conectivo que da consistencia al órgano sino que son además las encargadas de producir las hormonas femeninas. Para las mujeres que lo sufren, el efecto de la quimioterapia es muy limitado y apenas existen posibilidades terapéuticas más allá de la cirugía.
Un equipo internacional de investigadores, liderados desde la Universidad British Columbia, en Canadá, seleccionó a cuatro pacientes con esta enfermedad para analizar al detalle el ADN de sus tumores. 'Ha sido necesaria esta colaboración para reunir un número suficiente de casos', explica a elmundo.es Mercedes Jiménez-Liñán, una de las patólogas españolas firmantes del trabajo, actualmente en el Cancer Research británico.
A partir de estas muestras trataron de identificar algunas modificaciones genéticas de interés que estuviesen presentes en al menos tres de las cuatro mujeres; pero que no se hubiesen identificado con anterioridad en otro tipo de tumores de ovario (epiteliales), ni en los genomas humanos conocidos, ni en otras bases de datos de polimorfismos (las variaciones genéticas más pequeñas conocidas hasta ahora).
'El estudio es una muestra de cómo la tecnología ha mejorado para permitirnos estudiar el genoma de los tumores con unos costes más baratos', explica por su parte José Antonio López Guerrero, jefe de la sección de Biología Molecular del Instituto Valenciano de Oncología (IVO). En este caso, aclara, en lugar de analizar todo el ADN tumoral, se centraron en el ARN, es decir, en los genes que se están expresando.
Mejor diagnóstico y tratamiento
Una vez que tuvieron sus mutaciones 'candidatas' a esta pequeña escala, verificaron sus descubrimientos en una muestra más amplia de mujeres (unos 60 casos). La misma alteración estaba presente en 86 de las 89 muestras de cáncer de ovario de tipo granuloso, mientras que no se localizó en otras más de 370 muestras de otros tipos de cáncer de ovario y mama que fueron estudiadas.
Sus conclusiones detectaron un sólo 'error' en los tres mil millones de pares de bases de nucleótidos que componen el material genético de un tumor. Una mutación que se encuentra localizada en el gen FOXL2, que juega un papel importante durante el desarrollo de los ovarios y que lo convierte en un potencial 'causante' de este cáncer, cuyo origen era desconocido hasta la fecha.
'Mientras otros tumores, como el de mama o colon, tienen mutaciones en varios oncogenes, descubrir esta alteración tan específica de este tumor puede ser importante a nivel práctico, tanto para el diagnóstico como para futuros tratamientos', explica Jiménez-Liñán. De hecho, explica, este cáncer a veces no resulta fácil de diagnosticar y puede confundirse con otros tumores del ovario.
Como ratifica López Guerrero, que esta mutación sea tan frecuente en estos tumores indica claramente que es uno de los primeros errores moleculares en su aparición; 'aunque seguramente sean necesarias otras alteraciones que aún no conocemos'.
'Teniendo en cuenta el papel de este gen [FOXL2] en el desarrollo de las células granulosas normales, es razonable concluir que una expresión aberrante de este elemento pueda contribuir a la aparición del cáncer', concluyen en un editorial en la misma revista los investigadores australianos Jay Shendure y Colin Stewart.
Fuente El Mundo
La importancia del diagnóstico precoz de cáncer de mama |
| 11-06-2009 | La enfermedad afecta a una de cada seis mujeres y su detección temprana se convierte en la única manera de tratarlo a tiempo y aumentar las chances de curación |
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Ser mujer: ése es el principal factor de riesgo para padecer cáncer de mama, actualmente la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres argentinas. La incidencia actual de la enfermedad en el país es de 1 cada 6 mujeres, lo que se traduce en cerca de 7 mil muertes, según informó el Centro Mamario del Hospital Universitario Austral.
Cada año 18 mil mujeres son diagnosticadas con la afección, de las cuales el 75% no presentaba ningún factor conocido de riesgo. Así, el control periódico para su detección precoz se convierte en la única manera de tratarlo a tiempo y aumentar las chances de su curación. La tasa de sobrevida a 5 años, luego de un diagnóstico y tratamiento temprano es del 96%, un número altamente esperanzador.
Además, durante los últimos 30 años se evidenció una reducción de la mortalidad del 25% debido a avances médicos con nuevas técnicas como la resonancia magnética, los ultrasonidos o las mamografías digitales que permiten detectar lesiones no palpables en un autoexamen mamario.
Para realizar ese diagnóstico precoz se recomienda la realización de un examen clínico mamario que debe ser practicado anualmente por un médico especialista en mamas, el que a partir de los 35 años debe ser acompañado de una mamografía.
En tanto, a partir de los 40 años la Organización Mundial de la Salud recomienda una mamografía por año, cuya radiación con esta frecuencia no implica ningún riesgo para la mama pero sí grandes beneficios ya que permite hacer diagnósticos realmente precoces.
Aquellas mujeres con antecedentes familiares de la enfermedad en parientes de primer grado (madre, hermana, hija) tienen un riesgo de 2 a 4 veces mayor que la población femenina en general por lo que deben extremar las medidas preventivas y realizar la mamografía 10 años antes de la edad de la aparición de la enfermedad en su familiar.
Por otra parte, existen algunas variables que aumentan las posibilidades de padecer cáncer de mama: la edad (el 78% de las pacientes que lo padecen tiene 50 años o más), estilos de vida que incluyen consumo elevado de alcohol o una dieta rica en grasas, niveles hormonales elevados (por ejemplo, por la terapia de reemplazo hormonal) y el ya mencionado antecedente familiar.
En este sentido, resulta clave a la hora de combatirlo que las mujeres de todas las edades sean concientes de que sufrir cáncer de mama es una posibilidad pero no una condena. En nuestros días y gracias a estudios de rutina no agresivos para la salud, la detección precoz es un recurso a la mano; sólo queda tomarlo para cuidar su propio cuerpo y prevenir complicaciones.
Fuente INFOBAE
Presentan en Estados Unidos nuevas familias de fármacos para combatir el cáncer |
| 09-06-2009 | Los inhibidores PARP alientan esperanzas para tratar algunos tumores de mama especialmente complicados |
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La 45 reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO 2009), celebrada esta semana en Orlando, ha puesto de manifiesto que los investigadores le siguen ganando terreno al cáncer. Este encuentro ha servido de marco para presentar nuevas familias farmacológicas con distintas dianas, nuevas terapias dirigidas y nuevas combinaciones de medicamentos.
En el caso concreto del cáncer de riñón, muy resistente a la quimioterapia, se han logrado avances muy importantes en los últimos años gracias a los inhibidores de la angiogénesis, un proceso que favorece el crecimiento tumoral a través de los vasos sanguíneos. Si se corta ese suministro, las células malignas pierden su sustento y frenan su proliferación.
El último fármaco de esa familia anti-angiogénica, pazopanib, ha ofrecido en Orlando muy buenos resultados (54% de reducción respecto a placebo del riesgo de progresión tumoral o muerte) para respaldar su solicitud de aprobación en Estados Unidos, donde ya tiene un primer visto bueno, y en Europa.
Inhibidores PARP
Otra nueva familia de fármacos presentada en ASCO 2009 son los inhibidores PARP, que en su fase preliminar alientan esperanzas para tratar algunos tumores de mama especialmente complicados. Su acción consiste en impedir que las células cancerosas reparen por sí solas los daños que les produce la quimioterapia, de modo que queden debilitadas y sea más fácil su destrucción por los agentes quimioterápicos.
Asimismo, en Orlando se dieron a conocer dos estudios iniciales con resultados prometedores. En uno, el fármaco BSI-201 mejoró la eficacia (retrasó la recaída y alargó la supervivencia) contra el tumor mamario 'triple negativo', muy difícil de tratar. En el otro, el inhibidor PARP bautizado como olaparib redujo un 40% un tumor avanzado con mutaciones genéticas.
También se presentaron vacunas terapéuticas, una contra el linfoma No-Hodgkin folicular y otra contra el melanoma metastásico, y se demostró la eficacia de trastuzumab, un fármaco aprobado para casos avanzados de cáncer de mama, en pacientes de cáncer gástrico con alta presencia de HER2, un receptor que acelera el crecimiento tumoral.
Fuente Consumer Eroski
La segunda generación de vacunas contra el papilomavirus echa a andar |
| 03-06-2009 | PRIMEROS ENSAYOS EN ANIMALES * Las vacunas contra el papilomavirus se han administrado a mujeres de más de 120 países * Una segunda generación de terapias acaba de demostrar su eficacia en |
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Desde su autorización para prevenir la infección que causa el cáncer de cuello de útero, las dos vacunas que existen contra el papilomavirus han sido administradas a mujeres de más de 120 países de todo el mundo. Sin embargo, siguen siendo demasiado caras para muchas regiones pobres que las necesitan especialmente y tampoco protegen contra todas las cepas del virus del papiloma causantes de cáncer. Una segunda generación de terapias acaba de demostrar su eficacia en animales.
Los resultados de esta nueva modalidad de vacuna contra el papilomavirus se han publicado en las páginas de la revista 'Journal of the National Cancer Institute'. De momento, sólo se han probado en ratones y en conejos, por lo que habrá que esperar entre cinco y 10 años para ver si funcionan igual en humanos; aunque los investigadores son optimistas.
En la actualidad, las dos vacunas autorizadas (Gardasil, que comercializa en España Sanofi Pasteur; y Cervarix, de GlaxoSmithKline) son eficaces únicamente contra las dos principales cepas tumorales del virus (16 y 18) y contra las dos que causan la mayoría de verrugas genitales (6 y 11).
Para ampliar la cobertura contra otras cepas, menos habituales pero también capaces de causar cáncer, los investigadores modificaron el proceso de elaboración de la terapia.
Contra varias cepas al mismo tiempo
Como explica el doctor Xavier Bosch, especialista del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y autor de un editorial en la misma revista sobre este tema; el virus del papiloma humano tiene dos proteínas en su superficie (L1 y L2). 'Hasta ahora la L1 es la que hemos utilizado para el diagnóstico del cáncer de cuello de útero y la elaboración de las primeras vacunas. La proteína L2, aunque es más difícil trabajar con ella, es más constante entre los diferentes subtipos de virus'.
Como explica Bosch, los científicos encabezados por Richard Roden, han empleado fragmentos de la proteína L2 procedentes distintos tipos de virus 'y han sido capaces de encadenarlos para crear un antígeno quimérico, que no existe en la naturaleza, pero que en animales ha sido capaz de despertar una reacción inmune contra distintos subtipos del papiloma'.
Otra de las novedades del trabajo, elaborado por el Instituto Nacional del Cáncer de EEUU en colaboración con científicos indios, es la tecnología empleada para crear la nueva vacuna. Los científicos utilizaron la bacteria de la salmonela como base para hacer crecer el virus, y como subraya Bosch, esto abre la puerta a que esta segunda generación sea más barata que las actuales inmunizaciones contra el papilomavirus ('porque multiplicar salmonela en el laboratorio es bastante fácil').
Además, la colaboración entre EEUU y la India en este trabajo hace pensar en una futura producción masiva en la India, 'el país con más casos de cáncer de cuello de útero del mundo'; así como en otros países en desarrollo, donde el cáncer de cuello de útero es una importante preocupación en materia de salud pública.
A pesar de que Bosch considera que estas conclusiones 'son una muy buena noticia', insiste en que harán falta entre cinco o 10 años para poder trasladar estos resultados a los humanos. 'El trabajo es muy importante porque reactiva el interés por estas vacunas, y abre la puerta a que la segunda generación nos aporte soluciones más amplias [contra el cáncer de cuello de útero]'.
Fuente:El Mundo
Los oncólogos vuelven la vista a las vacunas |
| 03-06-2009 | INMUNOTERAPIA PARA LINFOMAS Y MELANOMAS * Una terapia individualizada en pacientes con linfoma molecular retrasa las recaídas * Un pinchazo mejora la supervivencia en pacientes con melanom |
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¿Acabar con el cáncer de un pinchazo? Una idea prometedora, pero irreal por el momento. Hace tiempo que los investigadores tratan de buscar vacunas capaces de reforzar el sistema inmune para que las defensas sean capaces de acabar con las células tumorales; sin embargo, muchas de estas terapias habían fracasado hasta la fecha. Dos vacunas presentadas esta semana en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) podrían acabar con esta lista de decepciones.
Nada menos que ocho años han tardado los creadores de una de las terapias en obtener los resultados que estos días se han dado a conocer en una de las sesiones plenarias del congreso. Se trata de una vacuna personalizada, fabricada a partir de las propias células tumorales de pacientes con un tipo de tumor hematológico: el linfoma folicular.
Stephen Schuster, de la Universidad de Pennsylvania (EEUU), ha explicado en rueda de prensa que las células se obtienen primero de una biopsia de los ganglios del paciente y después se someten a un proceso industrial (aunque personalizado) que dura alrededor de tres meses. La vacuna, bautizada como BiovaxID, está diseñada para atacar específicamente una proteína que hay en la superficie de las células malignas del linfoma pero no en las sanas. Además, para reforzar la respuesta inmune del organismo, se administra en combinación con un factor de crecimiento.
Preguntado por el coste que tendría fabricar esta terapia, que requiere tomar una muestra de cada paciente para su elaboración, Schuster ha reconocido que lo desconoce, y ha reconocido que habrá que aprender a utilizar todavía la terapia antes de hablar de un uso industrial a gran escala (dosis, pauta de administración, con qué quimioterapia puede combinarse mejor...).
Retrasar las recaídas
La vacuna, que fue probada en un grupo de 177 pacientes, logró retrasar a los 44 meses la aparición de recaídas en pacientes en remisión (una fase de estabilidad del linfoma), frente a los sólo 30 meses de quienes recibieron una vacuna inocua como placebo. Como explica Schuster, 'con esta vacuna le enseñamos al sistema inmune a recocer y combatir las células del linforma folicular y retrasamos el tiempo que la enfermedad tarda en recaer'.
Ante las críticas de quienes le han planteado que la terapia no logra mejorar la superviencia global de los pacientes, Schuster ha insistido en que los avances en oncología se logran paso a paso; y ha recordado que el linfoma molecular es una enfermedad de mal pronóstico caracterizada por las recaídas frecuentes. 'Si logramos retrasarlas estamos logrando un beneficio clínico importante'.
En el segundo de los trabajos, la vacuna está diseñada para provocar una proliferación de las células T del sistema inmune, para que sean capaces de destruir las células tumorales en pacientes con melanoma cuando éste se ha propagado a otras partes del organismo. Añadir la nueva vacuna (ésta no individualizada, sino adaptada a todos los pacientes con este cáncer de piel) a la terapia estándar logró duplicar las tasas de respuesta y prolongar el tiempo libre de enfermedad frente a quienes sólo recibieron interleuquina 2.
Igual que en el primer caso, los resultados se consideran prometedores (con 86 pacientes es uno de los ensayos en melanoma avanzado más numeroso hasta la fecha), aunque preliminares. El melanoma metastásico es una enfermedad muy resistente a la mayoría de los tratamientos actuales, como ha recordado Patrick Hwu, uno de los autores, y la terapia parece reforzar la acción de la interleuquina. El tamaño del tumor se redujo en el 22% de los pacientes (y sólo en el 9,7% del grupo estándar), mientras que la supervivencia global pasó de los 12,8 meses a los 17,6 gracias al pinchazo.
La doctora Sonali Smith, de la Universidad de Chicago (EEUU), ha aclarado a elmundo.es que ambos estudios pueden considerarse una 'prueba de concepto'. Sin embargo, reconoce que aún habrá que ser cautos en un campo como el de las vacunas contra el cáncer que ha sufrido tantas decepciones en los últimos años. 'Todavía no están listas para usar', ha concluido.
Fuente:El Mundo
Algunos antidepresivos podrían reducir la eficacia de tamoxifeno |
| 03-06-2009 | CONGRESO DE ONCOLOGÍALas mujeres que tomen Prozac y el antitumoral deberían consultar con su oncólogo |
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Algunos de los fármacos más comunes contra la depresión y los sofocos propios de la menopausia podrían interferir en la acción de tamoxifeno, uno de los tratamientos contra las recaídas del cáncer de mama más habituales. Dos estudios con resultados algo diferentes sobre esta cuestión han abierto el debate en una de las sesiones celebradas en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que estos días se celebra en Orlando (EEUU).
Los fármacos más comunes de la familia de los inhibidores de la vía 2D6 son fluoxetina (el popular Prozac) y paroxetina (Paxil), dos medicamentos que en Europa se emplean fundamentalmente como antidepresivos, pero que en EEUU se utilizan además para aliviar los golpes de calor que sufren las mujeres menopáusicas.
Por estas indicaciones, es habitual que algunas de las mujeres que los toman estén además en tratamiento con tamoxifeno, con el que podrían tener alguna interacción. Las conclusiones de dos estudios presentados en Orlando parecen apuntar a que es así, y sus autores han recomendado que estas pacientes cambien su tratamiento antidepresivo por otros fármacos que no reducen la eficacia de tamoxifeno.
Para que sea efectivo contra la reaparición del tumor, tamoxifeno debe metabolizarse en el organismo y 'transformarse' en otra sustancia activa, endoxifeno. Sin embargo, se sabe que algunas mujeres con un defecto genético que les impide fabricar la enzima 2D6 encargada de esa conversión no obtienen los mismos beneficios del tamoxifeno que las mujeres con una versión no mutada. Los fármacos antidepresivos que se han estudiado actúan 'desactivando' el mismo interruptor, 2D6.
Diferentes estudios, diferentes resultados
En uno de los estudios, se comparó a 945 mujeres que únicamente tomaban el fármaco hormonal para prevenir las recaídas de un cáncer de mama, con otras 353 que estaban además en tratamiento con algún inhibidor de 2D6 (bupropion, setralin, paroxetina, fluoxetina). Los investigadores, encabezados por Robert Epstein, de la compañía Medco, descubrieron que en el grupo de los antidepresivos la tasa de recaídas del tumor era casi el doble que la de quienes sólo tomaban tamoxifeno (14% frente a 7,5%).
Sin embargo, Vincent Dezentjé, de la universidad holandesa de Leiden, no detectó esta diferencia tan significativa en el grupo de 1.926 mujeres que fueron analizadas en su centro. En este caso, las recaídas entre las que tomaban sólo tamoxifeno fueron del 14,6% frente al 13,3% de las que además estaban consumiento algún fármaco contra la depresión de la familia de los inhibidores de 2D6.
Los dos investigadores han explicado a elmundo.es que hay varias posibles causas que pueden explicar sus diferentes resultados. Por ejemplo, en el trabajo americano, el 30% de las mujeres estaban tomando ese tipo de antidepresivos frente a sólo el 11% del estudio europeo, 'probablemente porque en EEUU estos fármacos se emplean también para tratar los sofocos y en Europa esta indicación es menos frecuente', explica Epstein.
Otra posibilidad es que los trabajos tengan alguna diferencia metodológica de base, aunque ambos investigadores coinciden en que lo mejor, por el momento, es que las mujeres que estén tomando tamoxifeno y alguno de los fármacos de la otra familia, discutan con sus médicos otras alternativas. 'Existen tratamientos, como la venlafaxina, que no interfieren con el mecanismo de tamoxifeno', concluye Dezentjé al tiempo que intercambiaba su tarjeta de visita con Epstein 'para seguir trabajando juntos sobre este tema y clarificar esta cuestión'.
Fuente:El Mundo