Retinopatía diabética, una enfermedad oculta |
15-02-2010 | La mitad de las personas diabéticas desarrollan esta grave complicación ocular, que puede provocar ceguera |
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Una de las causas más habituales de enfermedad ocular en personas diabéticas, tanto de tipo 2 como 1 (las insulinodependientes), es la retinopatía diabética. El problema estriba en la ausencia de síntomas en las etapas iniciales de la enfermedad, pero si no se detecta a tiempo, sus efectos son devastadores. Para el diagnóstico sólo se necesita la historia clínica del paciente y realizar una prueba no invasiva: el estudio de fondo de ojo.
'Ver' moscas volar en el campo de visión y destellos luminosos, problemas para leer o distinguir el entorno de noche, dolor o presión en uno o ambos ojos, ver doble, desenfocado o deformado, o tener dificultad para discernir los objetos en los extremos del campo visual. Estos son algunos de los indicadores que revelan un problema en la retina de las personas dabéticas. Una de las posibles causas: la retinopatía diabética. Ante esta situación, hay que acudir al oftalmólogo sin demora.
¿Qué es?
La retina es una capa de tejido sensible a la luz que se localiza en la parte posterior interna del ojo. Actúa como un procesador: las imágenes pasan a través del cristalino del ojo y se enfocan en ella, que las convierte en señales eléctricas y, mediante el nervio óptico, alcanzan el cerebro. Por su función, cualquier alteración es muy perjudicial. Las lesiones en la retina del ojo son una de las complicaciones más graves en la evolución de la diabetes: el 25% de las cegueras en España tienen su origen en la retinopatía diabética.
El 25% de las cegueras en España tienen su origen en la retinopatía diabética
Mantener altos niveles de glucosa en sangre y cifras elevadas de tensión arterial (que es habitual en personas diabéticas) puede dañar los pequeños vasos sanguíneos de la retina, que se debilitan e impiden un riego sanguíneo adecuado. Esta situación puede ser de distinta gravedad en los dos ojos. En algunos casos, se origina a la vez extravasación de líquido en estos capilares, que empeora la situación y da lugar a la pérdida de visión.
Su desarrollo está directamente relacionado con los años de evolución de la diabetes y con la edad del paciente. Hay etapas en las que se precipita su progresión, como la pubertad y el embarazo, cuando es más probable que se descontrolen los niveles de glucemia.
El diagnóstico se realiza mediante un estudio del ojo, la oftalmoscopia, que examina alteraciones en la retina, los vasos sanguíneos del fondo de ojo y la papila óptica, que es el comienzo del nervio óptico. A pesar de que esta exploración es indolora, es algo molesta, ya que se administra un colirio que provoca una dilatación de la pupila, de manera rápida y reversible. Esto causa que, en ocasiones y durante un lapso de tiempo -que depende de cada persona-, se empañe la visión y molesten las luces brillantes. Por ello no se recomienda conducir después del examen. Una vez dilatadas ambas pupilas, y con una fuente luminosa que está en el propio instrumento, se alumbra el interior del ojo a través del iris y se visualizan todas las estructuras con las lentes de aumento.
Recomendaciones para el paciente diabético
Para disminuir el riesgo de retinopatía diabética, es esencial llevar una vigilancia exhaustiva de los factores que agravan las lesiones de los vasos sanguíneos de la retina. Entre ellos, un control minucioso de la diabetes y de la concentración de glucosa en sangre, de los niveles de tensión arterial y de colesterol, así como evitar el consumo de tabaco y alcohol. Está demostrado que fumar impide que lleguen a la retina las cantidades necesarias de oxígeno.
Todas las guías de tratamiento coinciden en que la dieta sana, que permita mantener un peso adecuado, y la práctica asidua de ejercicio físico son pilares importantes en el mantenimiento de la salud del conjunto de la población, en especial en personas diabéticas, para quienes estas pautas forman parte del tratamiento de su enfermedad. Los especialistas insisten en someterse a revisiones oftalmológicas de forma periódica (aunque no haya ningún síntoma), junto con unos buenos hábitos de higiene visual.
Algunas recomendaciones para mantener la salud ocular en buenas condiciones son: utilizar gafas de corrección si son necesarias y de protección solar adecuadas, además de usar filtros protectores si se trabaja con ordenador o de protección ocular para evitar quemaduras o heridas; no automedicarse con colirios, excepto bajo prescripción médica; no realizar sobreesfuerzo visual o leer y trabajar con unas condiciones de luz óptimas.
EFICACIA DEMOSTRADA DE LA FOTOCOAGULACIÓN
Ante la retinopatía diabética, el oftalmólogo puede recomendar la fotocoagulación láser, un procedimiento que se utiliza para eliminar el derrame de los vasos sanguíneos del ojo y retrasar la pérdida de visión, además de un tratamiento farmacológico que la disminuya. Por este motivo, es clave llevar a cabo un cribado exhaustivo de pacientes susceptibles de desarrollarla. Hay dos estudios que evidencian este tratamiento con láser: el Diabetic Retinopathy Study (DRS) y el Early Treatment Diabetic Retinopathy Study, ETDRS, (estudio del tratamiento temprano de la retinopatía diabética).
El primero de ellos, realizado sobre una muestra de 1.758 pacientes, indica que se reduce la pérdida de visión que provoca esta enfermedad: se origina una pérdida visual severa en el 15,9% de los ojos sin tratar, frente a un 6,4% en los ojos tratados. El beneficio es menor en pacientes con bajo riesgo y mayor entre quienes tienen un alto riesgo. De este último tipo de pacientes control, el 26% progresó hacia una pérdida de visión severa, frente al 11% de los tratados con láser.
El ETDRS también estableció el beneficio de la cirugía de fotocoagulación con láser en los ojos con edema macular -acumulación de líquido proveniente de la retina- significativo. Otros resultados de esta investigación demuestran que la aspirina no previene el desarrollo de la retinopatía diabética proliferativa ni reduce el riesgo de pérdida visual, pero tampoco aumenta el riesgo de hemorragias vítreas, cuando la sangre se concentra en el centro del ojo (gel vítreo).
Fuente: Consumer Eroski
La diabetes tipo 2 se puede predecir décadas antes de que aparezca |
| 09-01-2010 | PREVENCIÓN EN NIÑOS |
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Un estudio publicado en el último número de 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine' marca el camino para frenar el imparable crecimiento de la diabetes tipo 2: conocer quiénes corren un mayor peligro de padecerla para centrar en ellos las medidas de prevención, que se resumen en un estilo de vida sano.
Los responsables del trabajo, del Hospital Infantil de Cincinnati (Estados Unidos), han comprobado que es posible vaticinar la aparición de la enfermedad desde la preadolescencia con indicadores sencillos y de uso común en las consultas médicas.
El aumento de la obesidad infantil, que ha llegado a triplicarse en países como Estados Unidos, está hipotecando el futuro de los habitantes de la Tierra. Es sabido que un niño que apenas hace ejercicio físico y se alimenta de forma deficiente tendrá peor salud cuando sea adulto y su riesgo de sufrir ciertas enfermedades, como la diabetes tipo 2, será muy superior. La cuestión es cómo medir ese peligro. ¿Qué grado de sobrepeso empieza a ser preocupante? ¿Qué niveles de glucosa vaticinan el surgimiento de complicaciones al cabo de los años? ¿Qué implicaciones tiene el hecho de que un chaval tenga la tensión arterial elevada?
Los datos del análisis se obtuvieron tras evaluar el estado de salud de casi 2.000 individuos cuando tenían entre nueve y 10 años y transcurridos nueve y 26 años. Para ello, los investigadores midieron, entre otros parámetros, su tensión arterial, el Índice de Masa Corporal (IMC, que es el resultado del peso, en kilos, dividido por el cuadrado de la talla, en metros), la glucosa en sangre, los antecedentes familiares de la patología y los niveles de colesterol y triglicéridos.
Finalizado el seguimiento, los científicos constataron la veracidad de su hipótesis de partida: los adultos que habían desarrollado la patología eran aquellos que obtuvieron peores 'puntuaciones' en los marcadores estudiados durante su infancia.
Sin embargo, no todas las herramientas empleadas resultaron igual de útiles. Así, la tensión arterial sistólica (la primera cifra), el IMC y los niveles de glucosa y triglicéridos fueron, junto con la existencia de al menos un progenitor afectado, los indicadores más certeros a la hora de predecir el desarrollo de diabetes tipo 2.
Del mismo modo, el riesgo de padecer la enfermedad al cabo de 30 años fue de sólo el 1% en las personas con un historial infantil 'impecable', es decir, en los menores que obtuvieron mejores registros en cuanto al IMC y la tensión arterial sistólica y diastólica (la segunda cifra) y, además, no contaban con ningún familiar de primer grado afectado.
Los autores consideran que los resultados de este estudio deberían servir como acicate para prevenir la diabetes tipo 2 desde la infancia. Su consejo es que los pediatras pongan en marcha medidas de prevención -basadas en la dieta, el ejercicio físico y, en ciertos casos, fármacos- en aquellos casos en los que el tensiómetro, la báscula y los análisis de sangre predigan un mayor riesgo.
Además, señalan la necesidad de prestar especial atención a los chavales con sobrepeso cuyos familiares más directos sufran la patología, y muy especialmente a los individuos negros, ya que se ha observado que tienen una mayor predisposición.
Fuente: El Mundo
Ejercicio al menos tres días a la semana para los pacientes con diabetes tipo 2 |
10-06-2009 | RECOMENDACIONES
Los especialistas aconsejan una actividad física regular para controlar esta enfermedad |
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Las últimas recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón son tajantes: 'para los pacientes con diabetes tipo 2, el ejercicio es factible, adecuado y beneficioso'. Según su consejo, para prevenir complicaciones cardiovasculares, estos enfermos deberían completar al menos dos horas y media de ejercicio moderado y/o 90 minutos de actividad intensa a la semana. Como mínimo, las sesiones deben realizarse en tres días alternos.
'La actividad física ejerce un efecto favorable sobre los factores de riesgo, ya que reduce la hipertensión, la hiperlipemia y la obesidad' y ayuda a controlar los niveles de glucosa, remarca la Sociedad en un comunicado que recoge esta semana la revista 'Circulation'.
'[... Por eso], el ejercicio debería ser un componente de los consejos de prevención que reciba cada paciente con diabetes tipo 2', subraya.
En este sentido, el documento señala que lo más adecuado es que el paciente cuente con el apoyo de un profesional sanitario, encargado de ajustar los niveles de intensidad y de proporcionar apoyo y motivación al paciente.
Combinación de ejercicios
Sin embargo, en líneas generales, apuntan que la gran mayoría de enfermos podrían beneficiarse de un mínimo de 150 minutos de ejercicio moderado a la semana. Esta pauta puede sustituirse por 90 minutos de actividad cardiorrespiratoria intensa, aunque lo ideal sería complementar o combinar ambos ejercicios.
'Los pacientes deben entrenar al menos tres días no consecutivos cada semana para maximizar los beneficios', añade el comunicado, en el que se indica que 'cada sesión debe prolongarse durante más de 10 minutos'. Además, deberían añadirse a las sesiones ejercicios de resistencia.
Los pacientes que tengan complicaciones asociadas a su trastorno, como enfermedad arterial periférica, u otro tipo de contraindicaciones, podrían beneficiarse de una tabla de ejercicios menos intensa, para lo que deberían pedir un consejo individualizado a su médico.
En cualquier caso, los autores de estas recomendaciones recuerdan que los individuos sedentarios deben comenzar cualquier programa de ejercicio en un nivel bajo para, gradualmente, ir incrementando la intensidad de la actividad.
Fuente El Mundo
Tener diabetes durante el embarazo dispara el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 en el futuro |
| 25-05-2009 | SEGUIMIENTO A LARGO PLAZO * Las embarazadas que sufren esta enfermedad son 7,5 veces más propensas al tipo 2 * Aunque este riesgo es conocido, muchas no acuden a las revisiones periódicas |
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La diabetes es una de las patologías que más costes sanitarios y sociales conlleva y una de las que más está aumentando. Una revisión de 20 estudios ha determinado que volverse intolerante a la glucosa durante el embarazo aumenta notablemente las posibilidades de que la mujer desarrolle diabetes tipo 2 a lo largo de su vida. A pesar del riesgo, el seguimiento de estas pacientes es irregular, perdiéndose así la oportunidad de prevenir o retrasar la aparición de este trastorno.
Los resultados son contundentes. Comparadas con las demás gestantes, una mujer que haya tenido diabetes gestacional tiene 4,69 veces más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en los cinco años posteriores a ese embarazo y 9,34 veces más pasado ese primer lustro. La media se aproxima a 7,5, aunque existen otros factores que intervienen como la raza, el número de hijos o la lactancia.
Estos datos, publicados en un número especial de la revista 'The Lancet', emanan del análisis de 20 estudios realizado por investigadores del University College London. En total, más de 675.000 mujeres participaron. 'La fortaleza del vínculo detectado entre la diabetes gestacional y la tipo 2 y el conocimiento de que comparten muchos factores de riesgo sugiere que ambos trastornos tienen una causa común', señalan los autores.
A falta de concretar el origen coincidente, la aparición de esta complicación del embarazo debería 'ayudar a identificar a las mujeres con elevado riesgo de diabetes tipo 2', añaden. Sin embargo, este propósito no se está cumpliendo. La recomendación de volver a las seis semanas de dar a luz para comprobar la glucemia de la paciente y su tolerancia a la glucosa tiene un éxito 'bajo', afirma el trabajo.
Más aún, 'dado que el riesgo de diabetes tipo 2 parece mantenerse durante varios años, considerar si alguna forma de vigilancia continua puede tener beneficios es importante', añaden los autores. A la luz de estos datos, 'como médicos se nos brinda la rara oportunidad de alterar el curso natural de la enfermedad y cambiar la salud futura de las mujeres de hoy', concluye un comentario firmado por Rhonda Bentley-Lewis, del Brigham Women's Hospital (Boston, EEUU).
La diabetes gestacional se presenta en cerca del 5% de los embarazos y está asociada a numerosas complicaciones, tanto para la madre como para el niño. Aumento de la tasa de cesáreas, macrosomía y obesidad del hijo, etc. Por su parte, la diabetes mellitus tipo 2 predispone a la aparición de enfermedades renales y cardiovasculares y está asociada con elevados gastos sanitarios y económicos.
'Es necesario establecer cómo puede detenerse la progresión de la diabetes gestacional al tipo 2 para poder desarrollar estrategias para controlar este trastorno', señala Bentley-Lewis. Para los investigadores, los resultados arrojados por su revisión 'suponen un incentivo para que las mujeres con un historial de diabetes gestacional acudan al seguimiento postparto y continuo de su tolerancia a la glucosa'.
Fuente El Mundo
Un informe demuestra que el 61% de los diabéticos con trasplante de islotes pancreáticos puede presc |
| 24-05-2009 | sta técnica experimental se aplica en España en los hospitales Clínico San Carlos de Madrid y Carlos Haya de Málaga |
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El trasplante de islotes pancreáticos, las células productoras de insulina, es la mejor alternativa para los diabéticos que no pueden controlar su enfermedad, ni siquiera con inyecciones de insulina. Es una vía en la que se trabaja desde 1988, pero aún no ha abandonado su carácter experimental. Por ello, los centros que han apostado por este tipo de trasplantes han unido fuerzas en el 'CITR', un registro internacional que analiza los resultados de esta técnica para perfeccionarla.
El último informe de este registro, elaborado con los resultados de 86 pacientes, permite ser moderadamente optimistas. El 61% de los pacientes con diabetes 'tipo 1' a los que se les realizó el transplante no necesitó volver a pincharse, gracias a que los nuevos islotes implantados empezaron a fabricar la insulina necesaria para metabolizar la glucosa. Los 86 pacientes, procedentes de doce hospitales de Estados Unidos y Canadá tenían una edad media de 30 años y se necesitaron 173 páncreas para lograr los islotes necesarios.
Buenos resultados
Hace un año, un estudio similar presentado en el Congreso Americano de Trasplantes logró resultados más optimistas con 36 voluntarios. De ellos, el 80% pudo dejar de pincharse. En España también se han logrado buenos resultados con este tipo de trasplantes en los hospitales Clínico San Carlos de Madrid y el Carlos Haya, de Málaga.
Thomas Eggerman, del Instituto Nacional de Diabetes de Estados Unidos y fundador del registro 'CITR', considera que la técnica aún es experimental. 'Contamos con mucha información sobre los resultados a corto plazo, aunque nos falta por definir todos los riesgos y beneficios que tienen estos enfermos a largo plazo'.
El trasplante de islotes no es, de momento, la respuesta para todos los diabéticos. Primero por la escasez de órganos. Sólo son útiles los páncreas que pertenecen a donantes de edad media, ni muy jóvenes ni muy mayores, con lo que se reducen las posibilidades de conseguir el órgano adecuado. La técnica de aislamiento también es muy compleja y resulta difícil conseguir el número de células necesarias en un sólo órgano. Por lo que pueden necesitarse hasta tres páncreas por paciente para hacer el trasplante. Y aunque hubiera el suficiente número de órganos, no se puede olvidar que necesita tratamientos para evitar el rechazo que no están exentos de efectos secundarios.
Conseguir los islotes suficientes para satisfacer la demanda de los millones de diabéticos es el objetivo más inmediato. Se estudian nuevas fuentes como los tejidos fetales o los páncreas de cerdo, sin olvidar la investigación con células madre que, si prospera, proporcionaría un suministro de células pancreáticas inagotable.
Fuente Consumer Eroski
El control de la glucosa ofrece beneficios prolongados para los diabéticos |
22-05-2009 | Un estudio reciente señala que incluso las mejoras pequeñas podrían evitar daño ocular, renal y nervioso |
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Para los diabéticos, la clave para gestionar su enfermedad es mantener los niveles de glucemia a niveles normales o bajos.
Sin embargo, estudios recientes señalan la importancia de esto cuando se trata de evitar las complicaciones de la enfermedad, que puede incluir daño ocular, renal y nervioso.
La diabetes es una enfermedad en la que el organismo no produce o no utiliza adecuadamente la insulina, una hormona necesaria para convertir el azúcar, el almidón y otros alimentos en energía. Los estudios se basan en el análisis de registros médicos de clínicas para la diabetes en Suecia y un estudio estadounidense de gran tamaño.
Los nuevos métodos estadísticos y la gran cantidad de información posibilitan el estudio de la efectividad de los tratamientos en periodos prolongados.
'Nuestros resultados señalan que el riesgo de complicaciones entre diez y quince años después de comenzar el tratamiento probablemente se reduzca incluso luego de mejoras pequeñas en el control de la glucemia', señaló Marcus Linda, autor de la tesis, presentada recientemente en la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Goteburgo (Suecia). 'Si el tratamiento de todos los pacientes suecos de diabetes se pudiera mejorar aunque sea un poco, consideramos que decenas de miles de casos de lesiones en los ojos, riñones, el corazón, los nervios y el cerebro podrían evitar.
La American Diabetes Association señala que para lograr un control estricto de la glucemia, es necesario prestar más atención a la dieta y al ejercicio y revisar los niveles de glucemia con más frecuencia.
Según la asociación, aunque usted quizá desee mantener la glucemia controlada, el verdadero objetivo es evitar complicaciones posteriores, aunque también se verían los resultados inmediatamente. Quizá sentirse mejor y tener más energía pueda variar más sus actividades para que no tenga que limitar sus comidas a la misma hora todos los días.
Aún así, la asociación sugiere que los pacientes diabéticos no deberían intentar este tipo de control intenso por su cuenta. Un buen equipo de atención de la salud es indispensable. Elija a un médico que entienda la diabetes y que esté relacionado con otros profesionales de la salud, como nutricionistas.
Fuente Medline Plus
Las mujeres con psoriasis tienen más riesgo de diabetes e hipertensión |
22-05-2009 | Las mujeres con psoriasis tienen más riesgo de diabetes e hipertensión |
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Aunque varios estudios han demostrado la relación existente entre psoriasis, diabetes e hipertensión, el mayor trabajo realizado en mujeres hasta el momento y publicado en 'Archives of Dermatology' corrobora esta asociación en el género femenino. La investigación concluye que las afectadas por psoriasis tienen mayor riesgo de padecer diabetes e hipertensión que quienes no lo están, independientemente de otros factores como la edad, el índice de masa corporal y el consumo de tabaco.
'Las mujeres con psoriasis son un 63% más propensas a desarrollar diabetes y un 17% más proclives a sufrir hipertensión que aquellas sin el desorden cutáneo', sentencian los autores de un estudio realizado en el Hospital Brigham and Women's y la Escuela de Medicina de Harvard (Boston, Estados Unidos).
Abrar A. Qureshi y su equipo han llegado a esta conclusión después de analizar los casos de 78.061 mujeres, un grupo de enfermeras procedentes de 15 estados diferentes de EEUU, cuyas edades oscilaban entre los 27 y 44 años.
Ninguna de ellas tenía diabetes, hipertensión ni psoriasis al inicio del seguimiento. Sin embargo, pasados 14 años, 1.813 (2,3%) fueron diagnosticadas de psoriasis. Un 2% (1.560) de éstas presentó diabetes y un 20% (15.724) desarrolló hipertensión. Incluso teniendo en cuenta factores de riesgo comunes (la edad, el índice de masa corporal -IMC- o el consumo de tabaco), la asociación existente entre la psoriasis y el riesgo de diabetes e hipertensión no experimentó cambios significativos.
Por un lado, esta afección cutánea aumenta las probabilidades de padecer diabetes e hipertensión y por otro, estas dos afecciones constituyen dos desencadenantes fundamentales de enfermedades cardiovasculares. 'La psoriasis es un factor de riesgo independiente de las patologías coronarias, al igual que lo son el tabaco, la hipertensión, la hipercolesterolemia (exceso de colesterol en sangre) y la diabetes', explica José Suárez, jefe de Dermatología del Hospital Universitario de Nuestra Señora de la Candelaria.
Por esta razón, los responsables de la investigación insisten en señalar la psoriasis no sólo como una enfermedad de la piel sino como 'una patología sistémica'.
Su papel como factor de riesgo independiente de enfermedades cardiovasculares y la asociación de esta patología con más probabilidades de sufir diabetes e hipertensión han sido demostrados en estudios anteriores, realizados en Estados Unidos e Israel. 'Nuestro trabajo corrobora estos resultados y los aplica por primera vez en un amplio grupo de mujeres (78.036)', afirma Abrar A. Qureshi.
Según los comentarios del editorial que acompaña al estudio, escrito por los doctores William H. Eaglstein y Jeffrey P. Callen, 'aunque la relación entre diabetes y psoriasis se conoce desde 1908, este es el primer estudio que establece una relación prospectiva entre estas dos enfermedades y la hipertensión en un grupo tan amplio de mujeres'. Teniendo en cuenta los resultados que en este trabajo, el paciente debería tener un seguimiento por parte del dermatólogo, el médico de atención primaria y el endocrinólogo para un mayor control de su salud.
La inflamación, un factor de riesgo
La psoriasis, que afecta al 1%-3% de la población, es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel caracterizada por manchas rojas y descamaciones en distintas zonas del cuerpo, especialmente, en el tronco, los codos, las rodillas y el cuero cabelludo. Esta inflamación, según los expertos, podría ser la explicación biológica tanto de la asociación entre psoriasis e hipertensión como entre psoriasis y diabetes.
Durante la afectación de esta enfermedad cutánea, 'se liberan unas sustancias que son mediadoras de la acción inflamatoria (las citocinas)', expone el doctor Suárez.
Esta inflamación 'puede provocar un aumento de la tensión arterial y también podría contribuir a que el organismo no responda a la insulina, la hormona reguladora de la glucosa', indica el autor principal de este trabajo.
Además, algunos fármacos utilizados para tratar la psoriasis pueden contribuir al desarrollo de la diabetes y la hipertensión. Así, por ejemplo, la ciclosporina tiene cierto riesgo de aumento de la tensión arterial, una circunstancia que siempre se valora en las consultas médicas. 'Elegimos el tratamiento que mejor se ajusta en cada caso. Tenemos en cuenta si es fumador, obeso, si es diabético o tiene dislipemia... Medimos tu tensión antes y durante el tratamiento', comenta el dermatólogo.
Por otro lado, los investigadores de este trabajo desaconsejan el uso de la terapia sistémica de esteroides. De hecho, en Estados Unidos y en España no se utilizan como tratamiento habitual. 'Sólo se administran en casos muy aislados, bajo control hospitalario y durante unos días', apostilla José Suárez.
'Nuestro estudio hace hincapié en la necesidad de entender los mecanismos que subyacen en esta asociación', afirma Abrar A. Qureshi. 'Son necesarias más investigaciones para saber si los tratamientos de la psoriasis (mediadores de la inflamación) podrían reducir en el futuro el riesgo de diabetes e hipertensión', añade.
Fuente El Mundo
Tener diabetes durante el embarazo dispara el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 en el futuro |
22-05-2009 | SEGUIMIENTO A LARGO PLAZO
* Las embarazadas que sufren esta enfermedad son 7,5 veces más propensas al tipo 2
* Aunque este riesgo es conocido, muchas no acuden a las revisiones periódicas
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La diabetes es una de las patologías que más costes sanitarios y sociales conlleva y una de las que más está aumentando. Una revisión de 20 estudios ha determinado que volverse intolerante a la glucosa durante el embarazo aumenta notablemente las posibilidades de que la mujer desarrolle diabetes tipo 2 a lo largo de su vida. A pesar del riesgo, el seguimiento de estas pacientes es irregular, perdiéndose así la oportunidad de prevenir o retrasar la aparición de este trastorno.
Los resultados son contundentes. Comparadas con las demás gestantes, una mujer que haya tenido diabetes gestacional tiene 4,69 veces más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en los cinco años posteriores a ese embarazo y 9,34 veces más pasado ese primer lustro. La media se aproxima a 7,5, aunque existen otros factores que intervienen como la raza, el número de hijos o la lactancia.
Estos datos, publicados en un número especial de la revista 'The Lancet', emanan del análisis de 20 estudios realizado por investigadores del University College London. En total, más de 675.000 mujeres participaron. 'La fortaleza del vínculo detectado entre la diabetes gestacional y la tipo 2 y el conocimiento de que comparten muchos factores de riesgo sugiere que ambos trastornos tienen una causa común', señalan los autores.
A falta de concretar el origen coincidente, la aparición de esta complicación del embarazo debería 'ayudar a identificar a las mujeres con elevado riesgo de diabetes tipo 2', añaden. Sin embargo, este propósito no se está cumpliendo. La recomendación de volver a las seis semanas de dar a luz para comprobar la glucemia de la paciente y su tolerancia a la glucosa tiene un éxito 'bajo', afirma el trabajo.
Más aún, 'dado que el riesgo de diabetes tipo 2 parece mantenerse durante varios años, considerar si alguna forma de vigilancia continua puede tener beneficios es importante', añaden los autores. A la luz de estos datos, 'como médicos se nos brinda la rara oportunidad de alterar el curso natural de la enfermedad y cambiar la salud futura de las mujeres de hoy', concluye un comentario firmado por Rhonda Bentley-Lewis, del Brigham Women's Hospital (Boston, EEUU).
La diabetes gestacional se presenta en cerca del 5% de los embarazos y está asociada a numerosas complicaciones, tanto para la madre como para el niño. Aumento de la tasa de cesáreas, macrosomía y obesidad del hijo, etc. Por su parte, la diabetes mellitus tipo 2 predispone a la aparición de enfermedades renales y cardiovasculares y está asociada con elevados gastos sanitarios y económicos.
'Es necesario establecer cómo puede detenerse la progresión de la diabetes gestacional al tipo 2 para poder desarrollar estrategias para controlar este trastorno', señala Bentley-Lewis. Para los investigadores, los resultados arrojados por su revisión 'suponen un incentivo para que las mujeres con un historial de diabetes gestacional acudan al seguimiento postparto y continuo de su tolerancia a la glucosa'.
Fuente El Mundo
Limitaciones en el control de la diabetes |
17-05-2009 | Mantener a raya la presión arterial, una dieta hipocalórica y el ejercicio físico regular evita más las complicaciones cardiovasculares que el estricto control del azúcar
Por primera vez los result |
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El estudio VADT (Veterans Affairs Diabetes Trial) ha publicado sus conclusiones en la revista 'New England Journal of Medicine', demostrando que un tratamiento intensivo que disminuya la glucosa en pacientes con niveles elevados de hemoglobina glucosilada A1c (HbA1c) no redunda en una disminución de episodios ni complicaciones cardiovasculares o en una tasa de mortalidad menor. La prueba de laboratorio de HbA1c es muy utilizada en personas con diabetes para saber si el control que realiza el paciente sobre la enfermedad ha sido bueno durante los últimos tres o cuatro meses.
Tal y como subraya William Duckworth, principal investigador del VADT, este dato concuerda con lo averiguado en otros estudios recientes como el ACCORD (Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes) o el ADVANCE (Action in Diabetes and Vascular Disease). El autor recalca que los tratamientos sí se saldaron con una disminución importante de la microalbuminuria -marcador de enfermedad renal incipiente sin manifestaciones clínicas-, pero sin que ello se tradujera en una menor tasa de complicaciones.
Más física que química
El equipo de Duckworth ha estudiado en el VADT a 1.791 veteranos de guerra estadounidenses con una edad media de 60 años, diagnosticados de diabetes mellitus tipo 2 unos once años antes y con una mala respuesta al tratamiento hipoglucemiante estándar, a fin de ser sometidos a una terapia más agresiva durante cinco años y medir el efecto del control glucémico conseguido sobre el pronóstico cardiovascular. El nivel medio de HbA1c fue del 9,4% (cuando el valor normal es igual o menor a 6% ); un 75% de los pacientes padecía, además, hipertensión arterial, y el 40% había experimentado un episodio cardiovascular con anterioridad al estudio.
Los tratamientos antihipertensivos o antilipemiantes ofrecen una mayor garantía a la hora de evitar episodios graves
'Éramos conscientes de que los individuos estudiados corrían un riesgo cardiovascular considerable, por lo que pusimos un gran empeño en mantener a raya su presión arterial, conseguir que se habituaran a una dieta hipocalórica y que se mantuvieran físicamente en forma con regularidad. Todos estos propósitos, al cabo de los años, evitaron muchas más complicaciones cardiovasculares que el control del azúcar', explica el autor.
Asimismo, dejó sentado que los fármacos hipoglicemiantes ensayados (rosiglitazona, metfotrmina y glimepirida) ejercen una protección microvascular, 'pero a la hora de evitar episodios graves, los tratamientos antihipertensivos o antilipemiantes ofrecen una mayor garantía tanto en prevención primaria como secundaria'.
Posible sesgo
Sin regatear la autocrítica, Duckworth reconoció que es pronto aún para que sociedades científicas estadounidenses vinculadas con la diabetes y la salud cardiovascular (la ADA, la AHA o el ACC) sancionen la ineficacia de los tratamientos antidiabéticos a la hora de rebajar el riesgo de muerte y complicaciones, 'ya que todos estos estudios se han llevado a cabo con pacientes de más de 60 años y, ante todo, habría que verificar la efectividad de tratar a diabéticos más jóvenes'.
El especialista sugirió que un diabético de 45 años 'tardará todavía unos años más en tener complicaciones graves y, mientras tanto, puede beneficiarse de la protección propia de este tipo de tratamientos'. También quitó hierro al poder estadístico de los datos recabados: 'Los cardiólogos tratamos a pacientes, no a números', recordó. La evidencia de los grandes estudios, según Duckworth, aporta información más que sentar cátedra.
A modo de resumen, llamó a tratar todos los factores de riesgo por separado, 'a sabiendas que ningún diabético está a salvo por el hecho de mantener a raya los niveles de azúcar en la sangre'. Preguntado acerca de por qué el estudio UKPDS -de momento el único ensayo clínico a largo plazo designado para averiguar cómo tratar a pacientes con diabetes tipo 2, para prevenir complicaciones y mantener una buena salud- sí confirmó un beneficio protector por parte del tratamiento antidiabético. Duckworth recordó que el estudio inglés duró casi el doble que el VADT, el ACCORD o el ADVANCE, y especuló con que el beneficio de dichos tratamientos ocurra a muy largo plazo (más de diez años).
Asimismo, puesto a explicar la forma en la que los diabéticos del VADT habían sucumbido al riesgo cardiovascular, pese a haber sido tratados de forma intensiva con agentes antidiabéticos, Duckworth llamó la atención sobre niveles altísimos de calcio en las arterias coronarias, 'responsables de la inestabilidad de placas ateroscleróticas y de los episodios cardiovasculares más graves registrados'.
Riesgo de enfermedad cardiovascular
Factores como la insulinorresistencia (disminución de la sensibilidad de la insulina en la captación y metabolismo de la glucosa en los tejidos periféricos) o el hiperinsulinismo (elevados niveles de insulina en sangre debido a que las células pierden sensibilidad a la insulina y se hacen más resistentes a ella) se han barajado hasta ahora en un intento de explicar por qué los pacientes diabéticos tienen un riesgo de enfermedad cardiovascular por encima del de la población general. Por otro lado, los analistas detectan cada vez más niveles elevados de insulina en individuos con cardiopatía isquémica, ictus y enfermedad vascular periférica, independientemente de su obesidad o su intolerancia a la glucosa.
De este modo, los especialistas coinciden en que la insulinorresistencia y el hiperinsulinismo pueden preceder clínicamente a la enfermedad cardíaca isquémica, pasando así a convertirse en factores de riesgo independientes de las cifras de colesterol, de presión sanguínea o de glucosa en sangre. Mientras que algunos autores apuntan ya a la insulina elevada de adultos sin diabetes como un factor de riesgo, otros, sin embargo, consideran que es ir demasiado lejos.
LA CLAVE INSULÍNICA
Hasta el momento no se ha dilucidado aún el verdadero papel de la insulina en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular, ya que la información proporcionada por los estudios realizados al respecto resulta algo inconsistente y heterogénea. La mayoría de cardiólogos, en consecuencia, concluye que la insulina no aumenta 'per se' el riesgo de enfermedad cardiovascular ni en los enfermos diabéticos. Sin embargo no faltan expertos que plantean que los niveles elevados de insulina en sangre sí constituyen un importante factor de riesgo de aterosclerosis.
Una revisión de 40 estudios clínicos con individuos no diabéticos plantea la existencia de un incremento de la respuesta insulínica a una sobrecarga oral de glucosa en pacientes predispuestos a una enfermedad isquémica del corazón, insuficiencia vascular cerebral o de extremidades inferiores. En una muestra de 1.263 adultos con edades comprendidas entre 40 y 70 años, otro grupo de investigadores descubrió que en los pacientes de género masculino, tras una sobrecarga de glucosa, aparece una hiperinsulinemia asociada a enfermedad cardiovascular.
En otra investigación al respecto sobre 1.069 individuos no diabéticos se observó que, dos horas después de una sobrecarga oral de glucosa, los niveles elevados de insulina se asociaban a episodios de infarto de miocardio, aunque esta vez sólo en pacientes de género femenino.
Fuente EROSKI
LA SEXUALIDAD EN LAS PERSONAS QUE SUFREN DIABETES |
17-05-2009 | La diabetes, sobre todo la Tipo II, lleva asociada en muchas ocasiones problemas sexuales que deben ser tratados por un facultativo |
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La salud en su relación con la sexualidad integra cuestiones de bienestar orgánico, psíquico, social y, por supuesto, sexual. Son, por tanto, amplios y cotidianos los problemas que afectan a la sexualidad, pero por lo general se miran de soslayo y no son tenidos en cuenta. En las habituales relaciones del médico con los pacientes, la sexualidad suele ser un tema tabú que no se aborda y sobre el que no se suele consultar por propia iniciativa. Sin embargo, numerosos estudios demuestran una clara relación entre calidad de vida y vida sexual satisfactoria. En algunos, incluso se asocia esta última a una mayor longevidad. En consecuencia, es cada vez más habitual que el personal sanitario se conciencie de lo importante que es abordar las cuestiones sexuales con los pacientes en su consulta, dada la alta frecuencia de trastornos, fácilmente curables, que repercuten en la calidad de vida. Una calidad que mejorará si se logra terminar con la escisión habitual entre sexo y salud, algo que lleva a que muchas personas con trastornos sexuales no reconozcan su relación con alguna enfermedad que pudieran padecer. La persona que sufre hipertensión o que tiene diabetes y presenta capítulos de problemas sexuales puede no ser consciente de que están directamente relacionados con su enfermedad, tal vez con la dieta poco saludable que lleva, o de que esos problemas son consecuencia de los fármacos que ingiere.
De hecho, para que el ciclo de la respuesta sexual se desarrolle de manera satisfactoria, tanto en la mujer como en el hombre, es esencial la adecuada irrigación sanguínea de las zonas genitales y de los órganos y sistemas implicados. Cualquier enfermedad que afecte a los vasos comprometerá también el rendimiento erótico.
Los mecanismos por los que una enfermedad puede menoscabar la vida sexual son numerosos y conviene conocerlos. Están reconocidos como factores de riesgo la diabetes, hipertensión, dislipemias (elevación de los niveles en sangre del colesterol o los triglicéridos), estrés, una vida sedentaria, obesidad, tabaquismo y la toma abusiva de sustancias como alcohol, drogas, etc.
La diabetes es una alteración del metabolismo de los hidratos de carbono que se caracteriza por un aumento excesivo de la glucosa en sangre.
Existen dos tipos de diabetes, la diabetes Tipo I, que suele presentarse de manera brusca, en personas jóvenes y requiere tratamiento con insulina, y la diabetes Tipo II, que comienza de manera insidiosa, con pocos síntomas, habitualmente en personas mayores de 35 años y que suele tratarse con fármacos orales.
La diabetes Tipo II está muy relacionada con la obesidad y es más frecuente que provoque trastornos circulatorias, sobre todo cerebrales y cardíacas. También suelen asociarse en mayor medida a otras enfermedades como hipertensión y dislipemia (colesterol alto).
La diabetes, en cualquiera de su dos tipos, produce, dentro de los 10 primeros años de su diagnóstico, disfunción sexual en aproximadamente la mitad de los pacientes y según avanza la enfermedad la cifra aumenta. Los trastornos sexuales afectan sobre todo a la fase de excitación y provocan dificultades de excitación y de lubricación en la mujer, y disfunción eréctil en el hombre. Esta afectación de la excitación sexual en las personas con diabetes es más progresiva y grave que la que ocurre con otras enfermedades, y a lo largo de su evolución se le asocian trastornos de deseo y también en el orgasmo. A la acción negativa de la diabetes sobre la función sexual se suma la de otras enfermedades que suelen ser simultáneas como hipertensión, colesterol alto e incluso la toma de algunos medicamentos.
La disfunción eréctil, mal llamada impotencia, consiste en la incapacidad para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual. En el hombre con diabetes es muy frecuente y tiene su origen en los trastornos circulatorios y neuropáticos que la enfermedad provoca, y si no se trata médicamente, aumenta con la edad y los años de evolución de la enfermedad. Con el tiempo, la disfunción eréctil genera pérdida de confianza en la propia capacidad para alcanzar la erección, temor a fracasar e incomunicación con la pareja, que podrá malinterpretar algunas conductas (suele pensar que ha perdido atractivo o que hay otra persona de por medio) y es fácil que se produzca un grave conflicto. Todo ello tiende a perpetuar la disfunción eréctil y a que se asocien trastornos del deseo y del orgasmo si no se realiza un adecuado tratamiento. La diabetes agrava y acelera los trastornos vasculares en el pene típicos del varón que envejece.
En la mujer con diabetes se han comprobado los trastornos del deseo, las dificultades en la lubricación vaginal y la anorgasmia. La disminución o ausencia de la libido o del deseo puede tener un origen psicológico (relaciones insatisfactorias, ansiedad, sentimiento de inferioridad, vergüenza, baja autoestima), pero también a menudo está relacionada con la enfermedad, debido a que los altos niveles de glucosa pueden ocasionar cansancio intenso, lo que conlleva descenso del deseo. El problema sexual más frecuente son las dificultades para obtener una adecuada lubricación por afectación de la excitación asociada a una falta de expansión vaginal, lo que conduce a unas relaciones coitales irritables y dolorosas (dispareunia) y que suelen acarrear disminución del deseo e incluso rechazo a las relaciones sexuales. La anorgasmia o incapacidad para alcanzar el orgasmo la produce la falta de lubricación y el coito doloroso. Un factor añadido que multiplica el rechazo sexual es la frecuente aparición de infeccione s vaginales, propiciadas por los elevados niveles de glucosa, que provocan molestias (mal olor, picor, sensación de suciedad).
Los factores psicológicos sobre cómo se vive la diabetes y cómo se adapta la vida a la enfermedad afectan de manera significativa a la relación sexual. La diabetes puede tener repercusión en la autoestima y en la imagen personal, favorecer los sentimientos negativos de inseguridad, de ser diferente, de haber perdido atractivo y capacidad de seducción y miedo al rechazo. Todo esto favorece conductas que evitan la actividad sexual por miedo al contacto íntimo.
En algunas mujeres el temor a un embarazo no deseado, con todo lo que ello comporta (miedo a las posibles consecuencias sobre el feto y sobre la propia salud) provoca estados de ansiedad que propician el desinterés sexual y, si se lleva a efecto, a adoptar una actitud tensa que ahuyenta cualquier sensación placentera.
En la diabetes Tipo I los trastornos sexuales referidos aparecen de manera más tardía y son menos graves que en la diabetes Tipo II, entre otras razones porque el Tipo I suele asociarse en menor grado a enfermedades como hipertensión, dislipemia y trastornos circulatorios, que también menoscaban la función sexual.
En el tratamiento de los trastornos sexuales inducidos por la diabetes, el correcto seguimiento de la enfermedad de base ocupa un papel relevante. Es esencial cumplir de manera adecuada con la dieta, la toma regular de los fármacos que el médico aconseje (antidiabéticos orales o insulina), la práctica de ejercicio de manera regular y la corrección de los otros factores que pueden agravar la disfunción sexual (depresión, hipertensión arterial, colesterol alto, tabaquismo, vida sedentaria, alcoholismo, ingesta de algunos fármacos).
Los trastornos sexuales en las personas con diabetes pueden precisar una terapia sexual. Asimismo, pueden utilizarse fármacos específicos que, como en la disfunción eréctil o la sequedad vaginal, han demostrado su eficacia.
Fuente EROSKI
Las inyecciones de Botox aliviarían el dolor de pie diabético |
| 08-05-2009 | Para las personas diabéticas, que a menudo padecen dolor crónico de pie por daño nervioso, la solución ahora podría estar a su alcance. |
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Médicos en Taiwán demostraron que ese dolor se puede reducir significativamente con inyecciones de toxina botulínica tipo A, más conocida como Botox, en la piel del empeine.
El equipo del doctor Chaur-Jong Hu, de la Universidad de Medicina de Taipei, probó la terapia en 18 personas con diabetes tipo 2 y dolor de origen nervioso en ambos pies.
Los participantes recibieron al azar inyecciones de Botox o de solución salina. A las 12 semanas, ambos grupos recibieron el tratamiento opuesto.
Primero se les aplicó un gel anestésico local y luego las inyecciones en la piel (no en los músculos) de 12 lugares del empeine, explicó el equipo en la revista Neurology.
Al inicio del estudio, el nivel promedio de dolor en una escala de 0-10 era de 6,36 puntos. El equipo registró diferencias significativas en la reducción del dolor entre las aplicaciones de las inyecciones de Botox y de solución salina en cada período de 12 semanas.
A la duodécima semana, el nivel de dolor disminuyó 2,53 puntos con las inyecciones de Botox y 0,53 puntos con las aplicaciones de solución salina.
El 44 por ciento de los participantes logró una reducción de por lo menos tres puntos en la escala de dolor durante las 12 semanas posteriores a la aplicación de Botox.
Un beneficio agregado fue que los pacientes pudieron dormir mucho mejor después del tratamiento.
El equipo concluyó que las inyecciones intradérmicas de Botox 'son un método efectivo y seguro de aliviar el dolor diabético de origen neuropático en los pies'.
Con todo, 'se deben evaluar mejor los mecanismos subyacentes, la dosis óptima y el curso terapéutico adecuado', señalaron los investigadores.
FUENTE: Neurology
Diabetes sin diagnosticar cuesta a EEUU 18.000 mlns dlrs por año |
| 08-05-2009 | Alrededor de 6,3 millones de estadounidenses tienen diabetes y no lo saben y las complicaciones de su enfermedad sin diagnosticar representan alrededor de 18.000 millones de dólares en costos sanitari |
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Estudios previos han señalado que la diabetes costó a la economía de Estados Unidos alrededor de 174.000 millones de dólares en gastos médicos y pérdida de productividad en el 2007.
Pero muchas personas suelen comenzar a tener complicaciones de su diabetes años antes de ser diagnosticadas y esos costos suelen pasarse por alto, según la investigación de Yiduo Zhang, de la compañía de investigación de la asistencia médica Lewin Group, publicada en la revista Population Health Management.
Zhang y sus colegas evaluaron los patrones de uso de la atención médica de casi 30.000 personas que llevó al diagnóstico de diabetes en un período de dos años y lo comparó con la atención médica de personas que nunca fueron diagnosticadas con esa condición.
Los autores estimaron que la diabetes sin diagnosticar en el 2007 costó unos 2.864 dólares más por persona, o un total de 18.000 millones de dólares anuales.
Las complicaciones que suelen aparecer en las personas recientemente diagnosticadas con diabetes incluyen daño en la retina, dolor nervioso y enfermedad cardíaca.
Los investigadores dijeron que los programas que apuntan a la detección y tratamiento tempranos podrían ayudar a disminuir estos costos.
Fuente:Reuters Health
La diabetes suele afectar la vida sexual de las mujeres |
| 08-05-2009 | Un tercio de las mujeres con diabetes tipo 1 tiene alguna dificultad sexual, según indica un nuevo estudio. |
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Los resultados también sugieren que la depresión es un factor clave relacionado con los problemas en la actividad sexual de estas mujeres.
No obstante, a diferencia de lo que se ha mostrado en los hombres, las complicaciones de la diabetes en sí no tienen un impacto importante sobre el bienestar sexual femenino.
El estudio, dado a conocer por la revista médica Diabetes Care, incluyó a 652 mujeres con diabetes tipo 1. Después de 10 años, las participantes completaron un cuestionario sobre función sexual y se sometieron a análisis físicos, una evaluación del estado de ánimo y a pruebas de laboratorio.
El 35 por ciento de las mujeres fueron clasificadas como con una disfunción sexual, reveló el equipo del doctor Paul Enzlin, de la Universidad de Lovaina en Bélgica.
Los problemas notificados por esas mujeres incluyeron pérdida de la libido en un 57 por ciento de los casos, dificultades con el orgasmo en el 47 por ciento, menor excitación en el 38 por ciento y dolor en el 21 por ciento.
En análisis iniciales, la disfunción sexual se relacionó con la mayor edad, no estar casadas, ser posmenopáusicas, tener problemas circulatorios y depresión.
Después de tener en cuenta otras varias condiciones que podían afectar estas asociaciones, sólo la depresión y el estado marital se vinculaban de manera significativa con la disfunción sexual.
Al igual que se realizan un control anual de las complicaciones de la diabetes, 'las mujeres con la forma tipo 1 deberían también ser consultadas regularmente sobre la presencia de síntomas depresivos, función y satisfacción sexual', concluyó el equipo de Enzlin.
FUENTE: Diabetes Care
La diabetes es básicamente una enfermedad de estilo de vida |
29-04-2009 | La dieta, el nivel de actividad y otros factores de estilo de vida juegan un papel fundamental en el riesgo de una persona de desarrollar diabetes, incluso después de los 65 años, según un nuevo estud |
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La dieta, el nivel de actividad y otros factores de estilo de vida juegan un papel fundamental en el riesgo de una persona de desarrollar diabetes, incluso después de los 65 años, según un nuevo estudio.
'Con el envejecimiento, la diabetes es común y es casi totalmente evitable', dijo el doctor Dariush Mozaffarian, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston.
'La diabetes es fundamentalmente una enfermedad de estilo de vida', añadió el experto.
Mozaffarian y colegas hicieron un seguimiento de 4.883 varones y mujeres de 65 años y más, durante un período de 10 años. Todos estaban libres de diabetes al inicio del estudio.
Los investigadores recogieron datos por medio de cuestionarios y exámenes físicos anuales y los participantes fueron agrupados en grupos de bajo y alto riesgo en función del nivel de actividad física, dieta, tabaquismo, consumo de alcohol, peso corporal y circunferencia de la cintura.
Durante el seguimiento, 337 personas desarrollaron diabetes, informaron los autores en la revista Archives of Internal Medicine.
Según los investigadores, el peligro de diabetes de una persona caía un 35% por cada factor de estilo de vida de bajo riesgo que tenía.
Comparado con los demás participantes del estudio, el riesgo de diabetes era un 82% menor para las personas de los grupos de bajo riesgo en cuanto a nivel de actividad, dieta, tabaquismo y consumo de alcohol.
Además, en las personas con estos cuatro factores favorables que tenían un índice de masa corporal (IMC) de bajo riesgo -inferior a 25- o una circunferencia de cintura de poco riesgo -88 centímetros o menos para las mujeres y 92 centímetros o menos para los varones-, el riesgo era un 89% inferior.
Basándose en los hallazgos, Mozaffarian y sus colegas concluyeron que nueve de cada 10 de los casos de diabetes que se dieron entre los participantes del estudio podían atribuirse a factores de estilo de vida.
'Hay un continuo y creciente entusiasmo por el próximo nuevo fármaco, el próximo nuevo gen', dijo Mozaffarian. 'Nos olvidamos de que las causas y tratamientos básicos de las enfermedades crónicas, especialmente la diabetes, no son fármacos ni genes, sino comportamientos', finalizó el autor.
Fuente: Europa Press
Los casos de diabetes entre inmigrantes triplican a los de los españoles |
| 23-04-2009 | EN ALGUNAS ZONAS DE ESPAÑA. Cien médicos españoles estudiarán las diferencias de estos pacientes |
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Los casos de diabetes mellitus en inmigrantes triplican a los de la población local en algunos lugares de España, según los datos presentados en un encuentro de expertos de Diabetes en el que se ha tratado sobre cómo abordar esta patología en este grupo de pacientes.
En el encuentro, coordinado por la Red del Grupo de Estudio de Diabetes de Atención Primaria de Salud (RedGEDAPS), se ha puesto como ejemplo que en el distrito del Raval de Barcelona, seis de cada diez personas que reciben tratamiento contra la diabetes son de origen inmigrante, y un 75% de éstos son de la India o Pakistán.
Se calcula que en España residen entre 300.000 y 500.000 inmigrantes con diabetes del tipo 2, un problema cuya atención supone un importante desafío para los médicos, que se enfrentan a obstáculos añadidos como son las barreras lingüísticas, culturales y socioeconómicas, según ha informado este colectivo en un comunicado.
Para los endocrinos, la adquisición de hábitos de vida occidentales nocivos contribuye a multiplicar el riesgo en etnias genéticamente más predispuestas a la diabetes mellitus tipo 2.
Así, el excesivo consumo de hidratos de carbono rápidos y el sedentarismo que con frecuencia adoptan los inmigrantes pertenecientes a etnias genéticamente predispuestas, dan lugar a incrementos brutales en la prevalencia de la obesidad y la diabetes, tanto en ellos como en sus descendientes.
Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la prevalencia más alta de diabetes registrada se concentra en las regiones del sudeste asiático, siendo la India el país del mundo con más diabéticos. Le siguen las zonas del Pacífico occidental, Europa, América, el este del Mediterráneo y África.
Las claves terapéuticas
Los especialistas han señalado que desde el punto de vista terapéutico, es clave actuar sobre el déficit y la resistencia a la insulina, así como sobre el exceso de producción de glucosa que produce el hígado.
Para los especialistas, además de la atención individualizada, la clave reside en la prevención, en educar a la población inmigrante para que conozca la importancia de adoptar un estilo de vida saludable, basado fundamentalmente en la dieta y la actividad física, pero adaptado a las características culturales de cada paciente.
En la reunión se ha anunciado que ante esta realidad se pondrá en marcha el Estudio IDIME (Inmigración y Diabetes Mellitus en España), una investigación epidemiológica de ámbito nacional que tiene como objetivo conocer las características de los pacientes inmigrantes diabéticos que residen en nuestro país.
En este estudio un centenar de médicos de toda España analizarán los perfiles de 1.400 inmigrantes con diabetes y los compararán con los de 700 diabéticos españoles.
En este trabajo se tendrán en cuenta aspectos demográficos como sexo, edad, etnia, país de origen, etc., así como de la propia enfermedad, como sería el control metabólico, el tratamiento recibido, o complicaciones que tienen los pacientes.
Fuente: El Mundo
Un nivel demasiado bajo de azúcar en sangre supone un mayor riesgo de demencia para diabéticos |
16-04-2009 | Los resultados son acordes a los tres ensayos recientes que revelaron que el control glucémico estricto podría generar enfermedad cardiaca y muerte en algunos personas diabéticas de edad avanzada |
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Los diabéticos de mayor edad, cuyo nivel de azúcar en la sangre cae a niveles demasiado bajos, corren más riesgo de desarrollar demencia, según informan investigadores de Kaiser Permanente, en Oakland, California.
El estudio sugiere que el control agresivo de la glucosa que genera niveles de azúcar tan bajos como para requerir la hospitalización del paciente elevaría los riesgos de demencia en los adultos de más edad con diabetes tipo 2.
'Sabemos que tener niveles de azúcar en la sangre demasiado elevado no es bueno, según declaraciones de Rachel Whitmer, científica de Kaiser quien dirigió la investigación publicada en Journal of the American Medical Association. 'Es deseable mantener el azúcar en sangre en un buen nivel, pero no bajarlo demasiado'.
Varios estudios han detectado que la diabetes genera mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer, que es la forma más común de demencia. Otros demostraron que los diabéticos que reciben insulina y tratamientos para controlar la enfermedad corren menos peligro de sufrir Alzheimer. 'El asunto aquí es el equilibrio en el control del azúcar en la sangre', dijo Whitmer.
La investigadora sostuvo que existen una serie de hechos que pueden causar una reducción severa en el nivel de azúcar en los diabéticos pero la principal es el exceso de insulina, que puede producirse en personas en tratamiento con la hormona o que toman fármacos para aumentar la producción propia del organismo.
Whitmer y sus colegas estudiaron datos de más de dos décadas sobre unos 16.600 pacientes con diabetes tipo 2. El equipo controló si episodios previos de bajo nivel de azúcar en la sangre, lo suficientemente graves como para requerir hospitalización, se relacionaban con un mayor riesgo de demencia.
Los investigadores hallaron que comparado con las personas que no tenían antecedentes de estos episodios, los diabéticos con uno o varios eventos de hipoglucemia severa corrían más riesgo de demencia y que los niveles de peligro aumentaban según su reiteración.
'Los pacientes de más edad con antecedentes de un episodio hipoglucémico tenían un 26 por ciento más riesgo de demencia. Los pacientes con dos eventos corrían un 115 por ciento más peligro de demencia. Y los pacientes con tres o más episodios tenían un 160 por ciento mayor riesgo', dijo Whitmer.
La autora indicó que el estudio ofrece más evidencia de que las medidas agresivas para controlar el azúcar en sangre pueden causar daño en los diabéticos mayores.
Fuente: AZ Prensa
Ocho de cada diez casos de diabetes tipo 2, ligados al sobrepeso |
| 06-04-2009 | Alto riesgo de muerte prematura |
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Aproximadamente el 80 por ciento de los casos de diabetes tipo 2 están ligados a la ganancia de peso, y la conjunción de ambos problemas incrementan siete veces el riesgo de muerte prematura, según destacaron los expertos que participan en el XX Congreso de la Sociedad Española de Diabetes, que se celebra en Tenerife hasta este domingo.
El miembro del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Son Dureta de Palma de Mallorca, el doctor Bartolomé Burguera, señaló que 'en pacientes con diabetes tipo 2, las pérdidas de peso de entre el 5 y el 10 por ciento conllevan un descenso en sus necesidades de insulina, y en aquellos que consiguen pérdidas de peso importantes, gracias a técnicas como la cirugía bariátrica, pueden ver cómo su enfermedad prácticamente desaparece. De ahí que sea tan importante reactivar iniciativas como la Estrategia NAOS del Ministerio de Sanidad', añadió.
Esta circunstancia ha impulsado a los especialistas a utilizar el concepto 'diabesidad', que define la convergencia de ambas circunstancias médicas en el paciente, es decir, hace referencia a pacientes con un índice de masa corporal (IMC) de 30 y diabetes tipo 2, o bien sujetos con cintura mayor de 102 (para los hombres) y 88 (en el caso de las mujeres) y diabetes tipo 2.
Según explicó el jefe de la Sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario La Fe de Valencia, el doctor Francisco Merino, 'las comorbilidades asociadas a obesidad, además de la diabetes tipo 2, son muchas y variadas, y destacan la hiperlipemia, hipertensión arterial, apnea del sueño, algunos tipos de cáncer y, por supuesto, enfermedad cardiovascular'.
En este sentido, el doctor Merino apuntó que 'el riesgo de enfermedad cardiovascular aparece con un índice de masa corporal ligeramente alto', una circunstancia que este experto considera 'incluso más peligrosa' en el caso de los jóvenes y adolescentes con sobrepeso, ya que exponen el corazón a un sobreesfuerzo durante más tiempo. 'Un dato importante teniendo en cuenta que España es el segundo país europeo con mayor tasa de obesidad infantil', precisó.
TRATAMIENTO Y AUMENTO DE PESO
Respecto a los tratamiento disponibles para la diabetes tipo 2, el doctor Merino explicó que actualmente 'hay un amplio vademécum, pero es en el momento en el que hemos de recurrir a la insulinización del paciente cuando se debe cuidar aún más qué tipo de tratamiento se le ofrece, porque el uso de insulinas contribuye a un aumento progresivo del peso'.
A pesar de ello, este experto aseguró que 'en el futuro se dispondrá de nuevas herramientas, análogos del péptido similar al glucagón tipo 1 humano (GLP-1), que restauran un control fisiológico de la patología de base, así como otras comorbilidades asociadas y contribuyen a pérdidas de peso sustanciales. Esta es para nosotros una de las grandes esperanzas que está por venir en el tratamiento de la diabetes tipo 2', aseguró.
Por su parte, la doctora del Centro de Diabetes VUMC (Holanda), Micaela Diamant, señaló que 'manejando adecuadamente este concepto se podrá recurrir a opciones terapéuticas, como es el caso de la insulina detemir, con la que se conseguirá ganancias de peso menores y un mayor beneficio para el paciente
FUENTE EUROPAPRESS
Un gen de la melatonina se asocia a riesgo de diabetes 2 |
10-12-2008 | Tres estudios que se publican en el último número de Nature Genetics posibilitan la determinación de variaciones en los receptores del gen de la |
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Tres estudios que se publican en el último número de Nature Genetics posibilitan la determinación de variaciones en los receptores del gen de la melatonina asociados al aumento de glucosa y de diabetes 2.
Un equipo multicéntrico internacional ha localizado la conexión existente entre el reloj biológico, las anomalías en el metabolismo y la diabetes, y ha publicado sus resultados en el último número de la revista Nature Genetics.
El citado grupo ha identificado el gen implicado en la forma en la que el organismo responde al ciclo día-noche y que está ligado a los niveles elevados de glucosa, lo que aumenta el riesgo de diabetes tipo 2. 'Tenemos una sólida evidencia de que el gen que codifica el receptor 1B de la melatonina (MTNR1B, según sus siglas inglesas) se asocia con niveles elevados de glucosa en ayunas y con un aumento del riesgo', ha apuntado Mark McCarth, profesor del Centro de Diabetes, Endocrinología y Metabolismo de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido.
Su equipo ha combinado el estudio de asociación pangenómica de 36.000 individuos con ancestros europeos. La variante del gen que codifica el receptor 1B de la melatonina mostró un aumento de 0,07 mmol/l en los niveles de glucosa en ayunas de media, lo que supone un 9 por ciento del riesgo de diabetes tipo 2 por cada copia de la variante genética heredada de cada progenitor.
Al menos un receptor
Los tres estudios que se publican en Nature Genetics, dirigidos por Gonçalo Abecasis, de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor; Leif Groop, de la Universidad Lund, en Malmo, Suecia, y Philippe Froguel, del Imperial College de Londres, sugieren que la variación heredada de al menos un receptor de la melatonina puede predisponer a la diabetes tipo 2 por efectos directos de la hormona melatonina en la secreción de insulina.
Ya se había demostrado la relación entre niveles elevados de glucosa con algunos genes, pero esos trabajos no se habían detenido en buscar su relación con el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.
(Nature Genetics;DOI: 10.1038/ng.290: 10.1038/ ng.288: 10.1038/ ng.277)
Fuente: DIARIO MEDICO
El receptor 2 del esteroide, clave en Von Gierke y diabetes |
28-11-2008 | Cuando los ratones que carecen del receptor 2 del esteroide (SRC-2, según sus siglas en inglés), un gen maestro denominado coactivador, ayunan |
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Cuando los ratones que carecen del receptor 2 del esteroide (SRC-2, según sus siglas en inglés), un gen maestro denominado coactivador, ayunan durante un día, sus niveles de glucosa en sangre caen en picado. Si pasan otro día sin comer, morirán. 'La gravedad de la hipoglucemia fue inesperada, ya que los ratones normales viven siete días sin alimentarse', según ha indicado Bert W. O'Malley, jefe de Biología Molecular y Celular de la Facultad de Medicina de Baylor, en Houston (Texas), y coordinador de un estudio que se publica hoy en la revista Science.
El hallazgo tiene implicaciones para una patología rara de origen genético, la enfermedad de Von Gierke, y también puede ser útil en los adultos que potencialmente desarrollarán diabetes.
Estudios anteriores habían demostrado que la falta de SRC-2 evita que una importante enzima convierta la glucosa acumulada en el hígado en una forma que pase al torrente sanguíneo. Según ha afirmado O'Malley, 'los síntomas que presentaban los ratones examinados se asemejaban a los que sufren los niños que nacen con la enfermedad de Von Gierke. Mientras sus niveles de glucosa se mantenían lo suficientemente altos, el cerebro estaba nutrido. Si sus niveles de glucosa en sangre descendían por debajo de un determinado índice, sufrían ataques de apoplejía, pérdidas de conciencia y podían llegar incluso a morir.
Algunos estudios realizados por el laboratorio de O'Malley en colaboración con investigadores del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Durham, han revelado que SRC-2 funciona con un receptor nuclear huérfano (ROR alfa) para interferir en la actividad de la enzima convertidora de glucosa (glucosa-6-fosfatasa) en el hígado.
Niveles altos de glucosa
El autor del nuevo trabajo cree que SRC-2 podría elevar demasiado los niveles de glucosa en la sangre, desembocando en el desarrollo de diabetes. El equipo de O'Malley planea comenzar un estudio en humanos.
Fuente: DIARIO MEDICO
El control glucémico deficiente aumenta el riesgo de enfermedad coronaria en los diabéticos |
27-11-2008 | Los pacientes con diabetes tipo 2 que tienen un control glucémico deficiente y cierta variación genética tienen un mayor riesgo de enfermedad arterial coronaria |
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Los pacientes con diabetes tipo 2 que tienen un control glucémico deficiente y cierta variación genética tienen un mayor riesgo de enfermedad arterial coronaria, según un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).
Entre los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular, la diabetes mellitus es uno de los más importantes y aumenta el riesgo de episodios cardiacos graves incluso de dos a cuatro veces en relación a las personas que no padecen diabetes. Además, una parte importante del riesgo cardiovascular se encuentra sujeta a factores genéticos.
La variación genética en el cromosoma 9p21 se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad arterial coronaria (EAC) en la población general. Los investigadores han examinado en su estudio la asociación de esta variante genética con la enfermedad coronaria en personas con diabetes tipo 2 y si la asociación se ve afectada por un deficiente control glucémico.
Los autores realizaron dos estudios, uno incluía a 734 pacientes con diabetes tipo 2, de los que 322 habían sido diagnosticados con enfermedad arterial coronaria y que fueron reclutados entre 2001 y 2006; otro estudio contó con 475 pacientes con diabetes tipo 2 que fueron seguidos en relación a su supervivencia entre 1993 y 1996.
En ambos grupos se realizaron pruebas de la variación genética del cromosoma 9p21 y aspectos del control glucémico a largo plazo mediante medidas de la hemoglobina A1c tomadas en los años anteriores al comienzo del estudio.
Los investigadores descubrieron que en comparación al riesgo de enfermedad arterial coronaria en pacientes sin la variante genética de riesgo ni control glucémico deficiente, las probabilidades de EAC en aquellos con dos variantes genéticas de riesgo pero sin un mal control glucémico eran del doble, mientras que las de aquellos con un mal control glucémico se multiplicaban por cuatro.
Los investigadores descubrieron también una interacción similar entre los factores de riesgo de la variante 9p21 y el control glucémico deficiente con respecto a la tasa de mortalidad después de 10 años.
Los autores concluyen que estos descubrimientos podrían tener implicaciones en la comprensión del proceso de formación de placas en las arterias, denominado aterogénesis, en la diabetes y en el diseño de estrategias de prevención más eficaces.
Fuente: EUROPA PRESS