Cirugía estética preventiva |
17-05-2009 | Los pacientes de cirugía plástica adelantan la edad de las intervenciones y optan por la corrección de sus defectos apenas comienzan a aparecer |
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Las arrugas y cicatrices dan carácter, son un recuerdo perenne de los distintos episodios que han ido jalonando nuestra vida. Sin embargo, el número de adeptos a este modo de pensar disminuye con la misma velocidad que crece el de quienes se apuntan a corregir sus imperfecciones o a borrar, en lo posible, el paso del tiempo. En el mundo de la cirugía estética entra con fuerza la prevención, que no es más que la corrección de los defectos en el mismo momento en que empiezan a dar señales de vida
Según los expertos, la edad media de quienes acuden a sus consultas y deciden intervenirse ha bajado en el último lustro y las operaciones se realizan ya a mujeres (y cada vez más hombres) a partir de los 40 años, mientras que hace cinco años acudían a sus servicios a partir de los 50. Una de las claves para el aumento de la demanda de cirugía estética está en la aparición de técnicas cada vez más sofisticadas y eficaces, que ofrecen resultados naturales y sin apenas cicatrices, a lo que se une la reducción del tiempo de postoperatorio y recuperación.
No envejecer
Sin una arruga, pero con expresividad y naturalidad. Las mujeres, y también los hombres, pretenden ganar la lucha contra el tiempo y si bien no pueden evitar que pasen los años, al menos sí intentar que no deje huella en su rostro. Pero para conseguir tal fin no vale cualquier tratamiento sino que es esencial utilizar aquel en que los resultados sean naturales y poco evidentes para su entorno. Lo que busca un paciente en la actualidad en opinión de Josep María Palacín, cirujano plástico del centro médico Teknon de Barcelona, no es tanto rejuvenecer como no envejecer: «conseguir tener buena cara y buen aspecto, no parecer quince años más joven», señala.
La manera de encarar este tipo de intervenciones ha cambiado radicalmente desde hace unos años y ya nadie espera a que las arrugas hayan hecho su aparición, sino que se adelantan al enemigo. Según el experto, esta mentalidad puede convertirse en un buen aliado para los pacientes porque, al no esperar a que los signos de envejecimiento sean demasiado evidentes, el defecto a corregir no es tan grave. ¿Y qué ventaja supone esto? Significa poder hacer realidad los principales deseos de todo paciente: se reducen los efectos de la cirugía y tanto el postoperatorio como la recuperación resultan mucho más rápidos.
La edad más temprana y el hecho de corregir los defectos cuando están en un estado incipiente son grandes ayudas para un paciente pero su principal aliado son las actuales técnicas y tratamientos de rejuvenecimiento facial. Cada vez más sofisticados, han logrado resultados tan espectaculares como conseguir que las cicatrices apenas sean visibles (técnica impulsada por el cirujano Patrick Tonnard) o realizar liftings verticales, en los que se recolocan los tejidos en sentido contrario a la gravedad que los hace descender. El lifting es la operación más conocida pero, ¿es la operación estrella?
Cara, cuello y párpados
El lifting o estiramiento (facial y cervical especialmente) tiene un serio competidor. Le supera en cifras y aunque su nombre sea desconocido por muchos, es la operación estética facial que más se demanda actualmente, tanto por mujeres como por hombres (es la intervención que más se practica al género masculino). Se trata de la blefaroplastia, la cirugía de los párpados, que representa según datos del centro Teknon, el 46% de las intervenciones. Esta intervención, que consiste en retirar el exceso de grasa y piel del párpado inferior es sencilla y rápida, según aseguran los expertos. Además, es una de las más agradecidas, ya que borrar las huellas de cansancio y tristeza en la mirada rejuvenece por completo a la persona, como indica José González Vidal, especialista en Cirugía Plástica y Estética Ocular.
Si hace unos años esta cirugía se iniciaba a partir de los 50 años, la edad ha descendido en la actualidad hasta los 46 años. Pero el lifting (que representa el 33% de las intervenciones faciales que se realizan) sigue siendo una de las operaciones más demandadas, especialmente con técnicas mínimamente invasivas, como la implantación de hilos subcutáneos, que consiste en la inserción de hilos de polipropileno bajo la piel para retensar los tejidos y acabar con la flacidez y descolgamiento de la piel. Se realice una intervención u otra, es esencial a juicio de los especialistas, personalizar este tipo de cirugía adecuándola a los rasgos genéticos y las necesidades de cada paciente.
¿Y cómo debe ser este paciente, según los expertos? El paciente tipo debería ser una persona que presentara una buena elasticidad en la piel, tuviera una edad comprendida entre los 35 y los 55 años con fotoenvejecimiento leve o moderado y que estuviera exenta de problemas de coagulación o de cualquier tipo de patología facial. Pero, además de cumplir estos requisitos físicos, todos los especialistas están de acuerdo en señalar la importancia del factor psicológico, ya que un paciente no debe acudir a la cirugía buscando resolver un conflicto emocional. En este tipo de intervenciones es muy importante también que los cirujanos informen de manera pormenorizada sobre los resultados y los efectos de la cirugía para evitar falsas expectativas y que los resultados cuadren con la idea que el paciente llevaba al acudir a la consulta.
Los especialistas opinan que es esencial personalizar el tipo de cirugía a los rasgos genéticos y las necesidades de cada paciente
LIFTING VERTICAL
Una nueva técnica ha aparecido en el universo de los liftings. Y parece tener visos de quedarse durante mucho tiempo ya que consigue aunar elementos estéticos y de salud: proporciona un efecto natural sin alterar un ápice la estructura ni la fisonomía de quienes se someten a tal intervención. La técnica RARE (Reserve And Repositioning Effect), que tal es su nombre, parte de un análisis profundo de los efectos que tiene la gravedad, efecto que se consigue contrarrestar de una manera natural a través de fuerzas verticales. Es la última alternativa en la cirugía estética especializada en el rejuvenecimiento de la cara y el cuello.
Se trata de una técnica ideada por el cirujano plástico y estético francés Thierry Besins y está basada en la premisa de que el rejuvenecimiento de la cara y el del cuello son dos procesos completamente autónomos. Besins propone una división facial vertical opuesta a la horizontal clásica y considera que en las zonas medial (procara) y lateral (metacara) de la cara la piel tiene bastante fijación, en el primer caso a estructuras óseas y en el segundo, a estructuras ligamentosas. Entre ambas existe una tercera zona (mesocara), una porción vertical que recorre desde el área temporal con la cola de la ceja hacia el ocular externo, pómulo, mejilla y tercio externo de los labios hasta llegar a la barbilla. Esta zona es la única que se encuentra expuesta a la acción de la gravedad, por lo que para reposicionar sus tejidos sólo habría que actuar sobre ella, evitando dañar las zonas vecinas que de por sí no sufren alteración de ningún tipo. La técnica de lifting vertical, que sólo afecta a la mesocara, se realiza con hilos o bien con elementos de fijación osteo-galear.
Fuente EROSKI
Verdades y falsedades en cirugía estética |
17-05-2009 | Algunos tratamientos quirúrgicos están ligados a falsas creencias, a menudo sin evidencia que las sustente |
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En las últimas décadas, la cirugía plástica ha dejado de ser un lujo exclusivo para convertirse en una alternativa al alcance de un gran número de personas de todas las edades y sexos. No obstante, numerosas dudas y falsas creencias en torno a algunos tratamientos provocan inseguridad. En esta línea, un estudio publicado recientemente refuta la idea de que las mujeres con implantes mamarios tienen mayor riesgo de sufrir cáncer.
El aumento de mamas es la intervención estética más solicitada en España. Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, se contabilizan más de 50.000 operaciones de mamoplastia de aumento al año. La demanda de este tipo de intervenciones se ha duplicado en la última década, al ser más accesibles desde el punto de vista económico. Los implantes mamarios plantean algunos temores, por ejemplo a un mayor riesgo de padecer cáncer. Sin embargo, un estudio reciente cconfirma que, lejos de incrementar los tumores, las mujeres portadoras de implantes presentan una menor tasa de cáncer de mama.
Disminución del cáncer de mama
En esta investigación han participado 6.200 mujeres suecas y danesas portadoras de implantes. Sus autores concluyen que las mujeres que han sido sometidas a una intervención de aumento de pecho tienen un riesgo de desarrollar cáncer de mama menor de lo habitual, mientras que el riesgo de otros tipos de cáncer es similar al del resto de la población femenina. El equipo halló que sólo el cáncer de pulmón registró una tasa más alta, aunque este punto parecía explicarse por una índice de tabaquismo más elevado. Este trabajo, dirigido por Loren Lipworth, del Instituto Internacional de Epidemiología en Rockville (EE.UU.), aporta como novedad el largo seguimiento que se ha hecho de las mujeres, ya que más del 50% fueron controladas una media de 15 años y el 13% durante 25 años.
Otros estudios ya habían demostrado que las mujeres portadoras de implantes tenían una menor incidencia de cáncer de mama, considerándose que varios factores pueden ser los responsables de este hecho. Uno de los motivos podría ser que las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama son menos proclives a desear implantes. Otra de las razones es que las mujeres que optan por implantes suelen ser más delgadas y tienen hijos a edad más temprana, y ambas circunstancias reducen el riesgo de padecer cáncer de mama. A pesar de que parece claro que los implantes no suponen un mayor riesgo de cáncer, sí que hay que tener en consideración que en las mujeres portadoras de prótesis puede resultar más difícil la evaluación de lesiones en las mamografías (que requieren una serie de maniobras de posicionamiento y compresión que son más difíciles de lograr).
Más sobre implantes mamarios
Algunos tratamientos de cirugía estética están ligados a falsas creencias, a menudo asociadas a historias relacionadas con personajes públicos. Una de ellas se refiere a la posibilidad de que los implantes mamarios puedan explotar en los aviones. Aunque pueda parecer un poco ridículo, es una de las preguntas más frecuentes en las consultas. La supuesta explosión de los senos artificiales sería en este caso debida a los cambios presión que se experimentan en el avión. Esta afirmación es pura especulación, pues mucho más frágiles son nuestros oídos y órganos internos que las prótesis de silicona, con lo cual estos se dañarían mucho antes que los implantes.
Sí es cierto que, con el tiempo, el material de la prótesis puede deteriorarse hasta llegar a ocasionar algún problema, por lo que se recomienda someterse a controles periódicos. Antes se aconsejaba renovar los implantes cada 10 años y aun hoy se considera una opción plausible. Sin embargo, cada vez las prótesis son de mayor calidad y resistencia, de modo que su durabilidad es más prolongada.
Otro error es creer que las mujeres que llevan implantes pueden tener dificultades para amamantar a sus hijos o que deberán operarse de nuevo si se quedan embarazadas. Las prótesis mamarias no implican ningún riesgo para el bebé ni impiden una lactancia normal. Sí es cierto, sin embargo, que las mujeres con implantes colocados por delante del músculo pueden sufrir una mayor tendencia a que las mamas caigan un poco después del embarazo y la lactancia, pero no hasta el punto de operarse de nuevo.
Las prótesis mamarias no impiden una lactancia normal ni implican ningún riesgo para el bebé
Mitos de la cirugía plástica
Un mito ligado a la cirugía plástica es el que plantea la posibilidad de extirparse costillas para parecer más delgado. Es cierto que existen casos en los que se requiere cartílago costal para reconstruir una nariz o una oreja pero ésta no es una opción para lograr reducir la cintura. Las costillas no ensanchan la cintura. Para lograr este efecto se acostumbra a quitar una fracción de grasa y piel de la parte inferior del ombligo con el fin de crear una figura más delgada, pero nunca se extirpan las costillas.
Por último, también se ha extendido la creencia de que se utilizan pequeñas placas de platino para la reconstrucción de tabiques nasales. Como es de suponer, el tratamiento es bastante más complejo que utilizar un molde de metal; se basa en la utilización de microcirugía para la reconstrucción del tejido dañado con otros tejidos del propio individuo.
La liposucción a debate
Con la llegada del buen tiempo empiezan a multiplicarse los anuncios de productos y tratamientos de lo que se ha bautizado oportunamente como 'operación bikini y bañador'. Dietas, cremas reductoras y, ¿por qué no?, una liposucción. Además de la cirugía de mamas, es uno de los procedimientos quirúrgicos más demandados en las consultas de cirugía estética. Aunque existen distintas denominaciones para esta técnica (liposucción, lipoaspiración o lipoescultura), se trata del mismo procedimiento, que consiste en la extracción de tejido graso a través de una cánula conectada a un sistema de aspiración que se introduce en un pequeño orificio practicado en la piel.
Una de las principales preocupaciones de las personas que se someten a una liposucción es la de si al cabo de cierto tiempo los acúmulos de grasa volverán a depositarse en las zonas tratadas. Ésta es una de las falsas creencias que circulan alrededor de esta técnica; si se cuida la dieta y se evita el aumento de peso, dichos acúmulos no se reproducen aunque si la persona no se controla, pueden aparecer otros. No hay que olvidar que la liposucción no es un sustituto de la reducción de peso, sino un método que ayuda a eliminar depósitos localizados de tejido graso que no responden a la dieta o el ejercicio. Tampoco elimina la celulitis, aunque pueda ayudar a combatirla y mejorarla.
No se trata de un tratamiento estético sin más, sino de una intervención que debe realizarse en el quirófano y por un médico especialista para evitar las posibles complicaciones. Los buenos resultados se hacen esperar un poco ya que tras la aspiración se produce una inflamación que hay que combatir con compresión (fajas y medias), masaje de drenaje linfático y ejercicio. Transcurridas algunas semanas (entre 8 y 12), los esperados efectos empiezan a notarse, aunque los resultados son diferentes en función de las características propias de cada paciente: edad, tipo de piel y flacidez de la misma o vascularización, entre otros factores.
CONSEJOS ANTES DE UN TRATAMIENTO
Los expertos insisten en que es muy importante, antes de someterse a un tratamiento de cirugía estética, seguir una serie de recomendaciones:
1. Tener claros los motivos que llevan a recurrir a la cirugía para solucionar el problema, así como qué beneficios se espera obtener, tanto desde el punto de vista físico como psicológico.
2. Buscar información de calidad y las recomendaciones de las sociedades médicas; un anuncio en una revista o en televisión no es garantía de profesionalidad.
3. No dejarse llevar por el precio de la intervención sino guiarse por el especialista que la realiza; un buen cirujano no siempre es el más caro.
4. Es importante que el cirujano se encuentre avalado por una sociedad científica.
5. Antes de tomar una decisión se debe ser prudente y hacer preguntas.
6. Durante la primera entrevista hay que informarse sobre la formación del cirujano: dónde estudió y su experiencia profesional.
7. Con el fin de evitar sorpresas desagradables o alcanzar falsas expectativas, es recomendable hablar con personas que se hayan sometido a este tipo de intervención.
8. Tener más de una opción para poder elegir con mayor criterio.
9. No se recomiendan las intervenciones de aumento de mamas antes de los 18 años ya que debe esperarse a que la glándula se haya desarrollado por completo.
10. Tampoco hay que olvidar que los resultados finales de la cirugía dependen de la calidad final de la cicatriz, en la que influye la propia naturaleza del paciente.
Fuente EROSKI
Inmunosupresores, freno para el trasplante de cara |
06-12-2008 | Rechazo e inmunosupresores son los principales límites en trasplante de cara, según ha dicho Eduardo Rodríguez, del Hospital Johns Hopkins, en el |
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Rechazo e inmunosupresores son los principales límites en trasplante de cara, según ha dicho Eduardo Rodríguez, del Hospital Johns Hopkins, en el Congreso de la Sociedad Española de Cirujanos de Cabeza y Cuello.
Hasta el momento en el mundo sólo se han realizado tres trasplantes de cara, dos en Francia y uno en China (en España el cirujano valenciano Pedro Cavadas tiene la acreditación para hacerlo).
En Estados Unidos, el equipo de Eduardo Rodríguez, del Hospital Johns Hopkins, de Baltimore, está dando los pasos legales necesarios y evaluando pacientes, fundamentalmente soldados que han participado en las guerras de Irak y Afganistán. 'Son pacientes muy complejos que no se pueden tratar con las opciones convencionales', ha revelado a Diario Médico.
Mientras tanto, sigue acumulando experiencia en la investigación con animales grandes similares a los humanos; y posiblemente hará su primer trasplante de cara dentro de 12-18 meses.
El cirujano ha insistido en que la técnica no es actualmente un límite para este tipo de trasplantes, sino los inmunosupresores necesarios para evitar el rechazo, que en la piel es mucho más difícil de controlar que en los órganos sólidos. 'El límite no es que se pueda hacer sino los medicamentos que van a tomar los pacientes el resto de su vida', ha afirmado Rodríguez. 'Como no tenemos experiencia con el trasplante de cara y es más fácil un rechazo en la piel, lo que generaría un gravísimo problema, se utilizan más inmunosupresores que en otros trasplantes y en dosis más altas'. Osteoporosis, cáncer, insuficiencia renal y diabetes son algunos de los efectos indeseables que puede producir la medicación.
Vivir con rechazo
Precisamente, el principal objetivo de su equipo en la investigación con animales es encontrar la manera de reducir los inmunosupresores, un proceso que ha deparado ya algunos avances: 'Con el trabajo desarrollado en nuestros animales hemos visto que la piel puede vivir con un poquito de rechazo. Hay una respuesta linfocitaria y el cuerpo va creando un quimerismo de forma que las células del donante pueden vivir en un estado de simbiosis que no precisa medicación'.
La selección de pacientes ha de ser muy cuidadosa. De hecho, las indicaciones se restringen a problemas graves de traumatismo y a quemaduras. El coste del tratamiento es un obstáculo; a tenor de las cifras que ha barajado Rodríguez, puede alcanzar los 250.000 dólares.
Debido a la escasa experiencia en cara y a la alta posibilidad de rechazo, se utilizan más inmunosupresores que en otros trasplantes y en dosis más altas
Fuente: DIARIO MEDICO
Un tipo de láser contra las arrugas genera complicaciones en el 55% de los casos |
21-11-2008 | Desde el punto de vista de los resultados, el tratamiento reparador con láser de dióxido de carbono |
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Desde el punto de vista de los resultados, el tratamiento reparador con láser de dióxido de carbono reduce los signos del paso del tiempo en la totalidad del rostro. Disminuye arrugas, líneas de expresión y manchas solares asociadas a la edad. No obstante, un estudio publicado por la revista 'Archives of Facial Plastic Surgery', muestra que ciertos efectos adversos persisten un tiempo después de la aplicación láser.
El láser de dióxido de carbono actúa en las distintas zonas del rostro vaporizando las moléculas de agua, lo que provoca pequeñas quemaduras en el tejido circundante. El CO2 incrementa la producción de colágeno en la regeneración, pero la mayoría de los expertos coinciden en que se trata de un láser ablativo, que produce una exfoliación profunda tanto de la dermis como de la epidermis. Además, requiere una anestesia local o completa y la piel tarda aproximadamente un año en regenerarse por completo.
Los investigadores P. Daniel Ward y Shan R. Baker, de la Universidad de Michigan (EEUU), seleccionaron una muestra de 47 pacientes con una media de edad de 52 años que habían sido sometidos al tratamiento rejuvenecedor con láser de dióxido de carbono entre 1996 y 2004. De las 42 mujeres y los 5 hombres de la muestra, algunos también se habían sometido a otras intervenciones de cirugía plástica, como dermoabrasión, rinoplastia o lifting facial.
El nivel de mejora fue de un 45% de media en todos los casos y no se registraron diferencias significativas entre las zonas de la cara rejuvenecidas. Sin embargo, un 55% de los pacientes había sufrido algún tipo de complicación a largo o medio plazo. El 30% presentó casos de acné o pequeños quistes blancos en el rostro, un 17% registró problemas de hiperpigmentación, mientras un 13% un aclaramiento en el tono de la piel, hipopigmentación, y sólo se registró un caso en el que el paciente sufrió algún tipo de infección (el 2%).
Según los doctores Ward y Baker, la mayoría de las complicaciones surgidas a partir de la intervención con dióxido de carbono se habían resuelto tras dos años de seguimiento. Sin embargo, uno de los casos de hipopigmentación detectados se consolidó como un efecto secundario persistente a largo plazo. Esta complicación se presentó en un 13 % de los pacientes, precisamente aquellos con mejores resultados de reducción de la ritidosis facial, es decir, del envejecimiento del rostro. Los afectados, con una media de edad de 49 años, resultaron ser inicialmente más sensibles a los daños de la exposición al sol tras el láser.
El doctor Manuel Fernández Lorente, dermatólogo de la Clínica de La Luz asegura que el uso del láser de C02 en España se ha reducido entre un 80% y un 90% en los últimos 15 años, precisamente por la agresividad del tratamiento y por los numerosos efectos secundarios que puede acarrear. 'Ahora lo usamos unas dos o tres veces al año para corregir arrugas y cicatrices en pieles muy claras', asegura el especialista. El cambio de tonalidad en las pieles es la principal causa de que en los países mediterráneos se haya sustituido esta técnica por láseres no ablativos con menos efectos a posteriori. 'En una piel muy clara la hipopigmentación no se nota mucho, pero si se trata de una tez morena es muy evidente', comenta el doctor Fernández Lorente. Además, el eritema residual, el color rosáceo de la piel después de la intervención, es un efecto secundario muy habitual que se corrige tras el paso de uno o dos años.
Cambios en la pigmentación
La hiperpigmentación se produjo entre los pacientes del estudio, según recogen Ward y Baker, con mayor asiduidad en los pacientes de tez más oscura y desapareció con la exposición al sol de los afectados durante una media de cuatro semanas, mientras que, tal y como aseguran, 'los casos de acné son bastante comunes en este tipo de tratamientos antiedad'. Sin embargo, el doctor Fernández Lorente llama la atención sobre la necesidad de cuidar la exposición al sol de la piel tratada con este procedimiento, ya que el proceso de cicatrización de las 'costras' puede verse alterado.
'La relativamente alta tasa de complicaciones, del 55%, evidencia la necesidad de que el paciente siga un postoperatorio muy completo y cuidadoso para eliminar efectos secundarios a largo plazo', afirma el especialista Paul J. Carniol en un editorial publicado en el mismo número del 'Archives of Facial Plastic Surgery'. Además, el doctor recuerda que 'existen múltiples láseres, además otras técnicas de rejuvenecimiento facial con periodos de recuperación y efectos adversos mucho menores'.
P. Daniel Ward y Shan R. Baker han coincidido en que tratar la piel con ácidos químicos glicólicos y limitar las exposiciones a los rayos UVA pueden ser útiles para reducir los efectos secundarios que suponen la decoloración total o parcial de la piel del rostro. Sin embargo, sentencian, para evitar complicaciones después de la intervención 'el mejor tratamiento es la prevención', cuidando y protegiendo la piel.
Fuente: ELMUNDO.ES
Cuidado con la cirugía de vagina |
21-11-2008 | La operación más popular es la labioplastia para reducir los labios vaginales.Cada vez se vuelve más popular entre ciertas mujeres la cirugía de vagina por motivos puramente cosméticos. |
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Ésta incluye por ejemplo operaciones para que la apariencia externa del conducto sea más 'atractiva' o reformarla para contrarrestar la laxitud después de un parto, el llamado 'rejuvenecimiento vaginal'. También se lleva a cabo la llamada himenoplastia, para restaurar el himen y que la mujer pueda pasar como virgen.
Pero tal como advierte la profesora Linda Cardozo, uroginecóloga del hospital del King's College de Londres, existe muy poca evidencia que confirme la seguridad o efectividad de estos procedimientos.
Las declaraciones de la experta fueron hechas durante la conferencia la 7ª Conferencia Científica Internacional del Colegio Real de Obstetras y Ginecólogos que se celebra en Montreal, Canadá.
'Si se busca en internet información sobre cirugía vaginal cosmética aparecen más de 45.000 referencias al procedimiento', dijo la experta.
'Y sin embargo -agrega- en bases de datos médicos como PubMed o Medline, donde se registran los estudios publicados, aparecen menos de 100 referencias'.
Reducción de labios
La profesora Cardozo explicó durante su presentación que el procedimiento más popular de cirugía vaginal cosmética es la labioplastia de reducción.
Esta operación consiste en reducir el tamaño de los labios vaginales menores, en la entrada de la vagina, que las mujeres desean hacerse por razones estéticas o para 'aliviar la incomodidad física'.
'Las mujeres desean emular a las supermodelos', afirma la profesora Cardozo.
'Esto forma parte de una tendencia. Pero se debe estar consciente de que toda cirugía es arriesgada', agrega.
Según explica la especialista, la mayoría de estos procedimientos se llevan a cabo en el sector médico privado, y no tienen ninguna regulación.
No se sabe exactamente cuántos procedimientos de este tipo se llevan a cabo.
Pero lo que es claro, afirma la experta, es que el número está aumentando en varios países del mundo.
Poca evidencia
Hasta ahora la evidencia que existe de algunos estudios de casos muestra que el procedimiento, que en el Reino Unido puede costar unos US$4.000, tiene resultados estéticos positivos.
Pero lo que no se sabe es si este procedimiento resuelve los sentimientos negativos o la angustia psicológica de la mujer, o si mejora el funcionamiento sexual.
Y según Linda Cardozo, hay muy poca evidencia de que el 'rejuvenecimiento vaginal' (la reparación quirúrgica de la laxitud vaginal, que puede costar unos US$6.000) mejore el síntoma o que sea más efectivo que los simples ejercicios que se recomiendan para los músculos del piso pélvico
'Es necesario llevar a cabo investigaciones más amplias para los médicos puedan aconsejar apropiadamente a sus pacientes', afirma la profesora Cardozo.
Mientras tanto, agrega, los cirujanos deben ser cautelosos y operar sólo como un último recurso.
'Las operaciones vaginales cosméticas nos presentan muchas interrogantes éticas muy serias', señala la experta.
'Las mujeres están pagando grandes sumas de dinero por este tipo de cirugías que quizás pueden mejorar la apariencia de su genitales, pero no hay evidencia de que mejoren sus funciones'.
Fuente: BBC CIENCIA